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El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja

El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja

La puerta de la iglesia de Matillas la Vieja ha sido, durante siglos, uno de los elementos más reconocibles y simbólicos del patrimonio del pueblo. Una portada románica sencilla que representaba la puerta de acceso a la vida comunitaria y espiritual de Matillas.

Sin embargo, lo que vemos hoy no es solo fruto del paso del tiempo, del abandono o de la falta de mantenimiento.

Lo que ha ocurrido con esta portada es un expolio en toda regla: piezas robadas, arrancadas y dispersadas, probablemente en el mercado de antigüedades. Y eso no es simple deterioro, sino un delito contra el patrimonio histórico, penado por ley.

Una portada románica

La iglesia de Matillas la Vieja se levantó en estilo románico, probablemente entre los siglos XII y XIII. Es un templo humilde, pero con los elementos característicos de ese arte: arcos de medio punto, capiteles esculpidos y columnas que enmarcaban la portada.  Cada uno de esos detalles tenía un valor no solo artístico, sino también identitario.

Hoy, buena parte de ese conjunto ha desaparecido. Los capiteles, las columnas, el arco interior y hasta las propias puertas fueron desapareciendo poco a poco, dejando tras de sí un esqueleto desnudo.

La evolución en imágenes

Gracias a las fotografías que se conservan, podemos trazar una línea del tiempo de cómo ha cambiado esta entrada a lo largo de las décadas:

Siglo XX

Puerta Matillas La Vieja Siglo XX

Foto Cebfihgu- Andrés Pérez Arribas

La portada todavía se muestra entera: puerta de madera cerrada, columnas laterales con capiteles decorados y un arco interior completo. Un acceso sencillo, pero con la solemnidad del románico.

2006

Puerta Matillas La Vieja 2006

Aunque el desgaste ya era notable, aún permanecían en pie algunos elementos esenciales como la parte del arco. Los capiteles parece que se intuyen. La puerta aún estaba, dejando paso al interior en ruinas, pero la portada seguía reconociéndose como monumental.

2013

El paseo hasta la entrada en 2013 nos revela un estado intermedio: ni intacta, ni todavía en ruina total. La portada aún mantenía parte de su estructura, aunque empezaba a mostrar grietas y pérdidas importantes. Era el preludio de un deterioro que ya no se detendría:

2015

Puerta Matillas La Vieja 2015

Los capiteles y el arco interior habían desaparecido y las columnas empezaban a resentirse.El acceso quedaba como un hueco desnudo hacia el interior abandonado. La portada se transformaba en un marco vacío de lo que fue.

2022

Puerta Matillas La Vieja 2022

La imagen más desoladora: el arco interior prácticamente perdido, la piedra gravemente dañada y los escombros invadiendo la entrada. Apenas queda un vestigio de la antigua portada, amenazado por el colapso definitivo.

Más que ruina: un robo de memoria

La degradación de la portada de Matillas la Vieja no es una simple historia de abandono rural. Es la evidencia de que el patrimonio, cuando no se protege, se convierte en blanco fácil del expolio. Cada pieza desaparecida no se pulveriza en el olvido, sino que probablemente se encuentra hoy en algún jardín privado o en manos de coleccionistas.

La iglesia de Matillas la Vieja nos recuerda que el patrimonio no son solo piedras viejas, sino la memoria colectiva de un pueblo. Cada fragmento robado es una pérdida de identidad.

Quizás aún estemos a tiempo de conservar lo que queda y evitar que esta historia acabe en el olvido.

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lunes, 8 de septiembre de 2025 / Comentarios desactivados en El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja / Por Equipo Matillas.org




Estos Sitios Están En Todos Los Pueblos. en TODOS

Lugares comunes de Guadalajara

En esta parte de Guadalajara hay cosas que son tan fijas como el calor en verano. Son esos lugares de siempre, que están en todos los pueblos, pero que cada cual los siente como suyos: aquí hay sitios que no fallan.
Son los «lugares comunes» de nuestros pueblos. Son los clásicos de la comarca, los que no fallan, los autóctonos de esta tierra.

No hablamos de monumentos ni de postales. Hablamos de lo que realmente importa: el pilón, las bodegas, el frontón, las colmenas y las peñas.

Si tu pueblo no tiene alguno de estos, revisa, porque igual no es un pueblo de Guadalajara.

El Pilón: Siempre Está Ahí

Si no hay pilón, no es un pueblo. Así de claro.

El pilón es mucho más que una fuente. Es el meollo del pueblo y donde más de uno ha terminado dentro después de alguna fiesta (accidentalmente… o no tanto).

El pilón sirve para todo: para refrescarse, para sentarse a charlar y para acabar dentro cuando el tema se va de las manos.

Las Bodegas: Mejor Que Cualquier Terraza

Son fresquitas, tienen vino casero y siempre hay algo para picar.

Aquí las bodegas no son postureo. Son el sitio donde se bebe bien, se come mejor y se cuentan las mejores historias.

Aquí se arreglan los problemas del mundo, se repasan las fiestas y se celebra la vida con un vaso en la mano.

Las bodegas de esta tierra no se entienden, se viven.

Spoiler: casi ninguna historia de bodega empieza pronto ni termina pronto.

El Frontón: El Ring Local

Todos los pueblos de aquí tienen uno. Si no, se improvisa.

Es el sitio donde los chavales se pegan partidos eternos y donde los piques no se olvidan ni con los años.

Si el frontón hablara… más de uno saldría en los créditos.

Las Colmenas: Miel De Aquí, Punto

Las colmenas son la joya escondida de muchos pueblos de Guadalajara.

No es miel cualquiera. Es miel de pueblo, miel de esta tierra, miel de las buenas. La miel del pueblo no tiene rival, sabe a campo, a verano y a meriendas que te arreglan el día.

Aquí las colmenas son parte del paisaje. Y quien dice que nunca ha probado la miel del pueblo… no ha vivido.

Las Peñas: Donde se lía

Si un pueblo no tiene peñas, es que no hay fiesta. Así de simple.

Las peñas son el punto de encuentro, el cuartel general, el sitio donde se organiza todo (y se desorganiza más). Aquí nacen las mejores historias (y también las que nadie se acuerda). Si hay peña, hay jaleo asegurado.

Aquí se come, se bebe, se canta y se lía. Y si no se lía, no es peña.

 

Los Lugares Comunes (De Aquí, Sí o Sí)

Puede haber un pueblo con más o menos gente, más grande o más pequeño, pero si estás por esta zona de Guadalajara, estos sitios los tienes sí o sí.
Son lo que nos une. Lo que hace que todos los pueblos sean especiales, pero al mismo tiempo sean parte de lo mismo.

Y tú, ¿conoces algún otro «lugar común» que nos hemos dejado? Cuéntanoslo.

Te leemos. Y si hace falta, vamos de ruta para comprobarlo.

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jueves, 3 de julio de 2025 / Comentarios desactivados en Estos Sitios Están En Todos Los Pueblos. en TODOS / Por Equipo Matillas.org




Toda la vida viéndola ahí… y nunca supiste lo que era

Depósito de agua de Los Pozos

Ahí está. Quieta, firme, como si el tiempo no pasara por ella. La ves nada más llegar al barrio de Los Pozos: una silueta de hormigón recortada contra el cielo, como una torre vigía olvidada… o una chimenea sin humo. Lleva ahí toda la vida. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué es?

Ese gigante silencioso no es una torre de vigilancia, ni un monumento moderno, ni una estructura abandonada sin más. En realidad, es mucho más interesante de lo que parece: es un antiguo depósito elevado de agua. Aunque hoy lo veamos desmantelado, vacío y sin uso, en su día fue el alma del barrio de Los Pozos.

Depósito de agua de Los Pozos

¿Y qué hacía esa torre?

Pues nada menos que dar agua a las casas de la fábrica. Esta estructura era clave en el sistema de abastecimiento de las viviendas de la colonia de la fábrica que se asentó en Los Pozos. Su función era tan sencilla como ingeniosa: guardar agua en lo alto para distribuirla por gravedad. Sin cables, sin electrónica. Solo la fuerza de la altura.

Cuando aquí no había casi nada y casi nadie…

Depósito de agua de Los Pozos

Hace un siglo, Los Pozos era apenas un puñado de casas. Estaba la casilla de Renfe, una pequeña granja de cerdos, la escayola… y poco más. La fábrica construyó tres casitas adosadas para sus trabajadores. En una vivía la señora Mercedes, en otra el señor Mariano, y en la tercera, el barbero. Hoy ya no queda rastro de esas casas. Pero sí sigue en pie la torre que les abastecía de agua.

¿Cómo llegaba el agua hasta lo alto?

Depósito de agua de Los Pozos

Aquí viene lo curioso. El agua no caía del cielo, ni se recogía con canalones. Se extraía de pozos cercanos y se bombeaba hacia arriba con motores hidráulicos, que en aquella época funcionaban con vapor o diésel. Una vez el depósito estaba lleno, la presión natural hacía el resto, llevando el agua a los hogares, a los lavabos, a los fregaderos. Todo funcionaba gracias a ese depósito que, ahora, pasa casi desapercibido.

Un trozo de historia que aún resiste

Hoy, la torre está seca y sin uso. Pero sigue firme. A pesar del paso de los años, de la intemperie y del olvido, permanece como un símbolo del pasado industrial de Matillas: de esfuerzo compartido y de soluciones prácticas y brillantes.

¿Y si le devolvemos su valor?

Quién sabe. Tal vez algún día forme parte de una ruta histórica, o tenga una placa que cuente su historia. Por ahora, solo quienes preguntan —o leen esto— sabrán que esa estructura de hormigón es mucho más que una ruina. Es memoria. Es identidad. Es un testigo de todo lo que un día fue.

Así que la próxima vez que pases por delante, míralo con otros ojos. No es solo una torre. Es parte de ti. Parte de Los Pozos. Parte de la historia de Matillas.

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domingo, 1 de junio de 2025 / 1 Comentario » / Por Equipo Matillas.org




El Gurugú vive: Aves, rastros y naturaleza en Matillas

El Gurugu vive

 

Hace unas semanas, publicamos en el blog una foto de un pájaro que nos encontramos en el Gurugú:

 

Chova Piquiroja

 

Al principio, pensábamos que se trataba de un mirlo o un tordo común, pero pronto recibimos un mensaje que nos hizo abrir los ojos (¡y la mente!) hacia nuevas posibilidades.

Vane, amante de la naturaleza y miembro de la Asociación Micorriza, nos escribió para aclararnos el misterio: el pájaro en cuestión no era ni mirlo ni tordo, sino una chova piquiroja. ¡Vaya sorpresa!

Según Vane, es bastante raro que este ave se dejara ver por aquí, ya que suele habitar zonas rocosas. Sin embargo, nos explicó que las paredes que hay en el Gurugú podrían ser un buen lugar para que esta especie anidara. Y ahí las vió Vanesa:

Esto despertó nuestra curiosidad y nos llevó a preguntarnos: ¿qué otras sorpresas podría guardar este rincón natural de Matillas?

Una exploración inolvidable

Intrigada y emocionada por el hallazgo, Vane decidió investigar in situ qué otras maravillas podría esconder el Gurugú ¡Y vaya si las encontró!

En una excursión que realizó a finales de febrero, Vane volvió con un reportaje fotográfico espectacular y un montón de descubrimientos que nos dejaron con la boca abierta.

Durante su paseo, además de la chova piquiroja, avistó los primeros aviones roqueros de la temporada, que revoloteaban con su característica agilidad entre los riscos, y escuchó el canto inconfundible de la perdiz, resonando entre la vegetación. También se encontró con cogujadas, carboneros, mosquiteros y tarabillas, cada uno aportando su propio sonido a la sinfonía natural del lugar.

La flora del Gurugú: una explosión de vida

Pero no solo las aves captaron su atención. En su recorrido, Vane fotografió la flora típica de Matillas: la carrasquilla arbustiva, las aliagas en flor y nos mostró las diferencias entre quejigos y encinas (¡los quejigos son de hoja caduca!):

 

Además, identificó agallas del rosal causadas por avispas y descubrió alguna mariquita de siete puntos, señal de que la primavera ya estaba tomando protagonismo.

Rastros de mamíferos: huellas de vida oculta

Incluso cuando los mamíferos no se dejan ver, Vane nos mostró que sus huellas y rastros cuentan historias fascinantes.

Encontró excrementos de zorro, que delataban una dieta de bayas y pequeños mamíferos, además de darnos una pista sobre sus hábitos: estos animales suelen dejar sus marcas en caminos y sobre piedras o arbustos para marcar territorio:

Por la zona también identificó señales de corzos y ovejas, y más abajo en el pueblo, descubrió la gallineta o polla de agua, nadando con elegancia entre los juncos en el río.  Por cierto, nos explicó también la presencia en el Gurugú del junco churrero, que indica la existencia de humedad en la zona, algo fundamental para muchas especies.

Una invitación a conocer la naturaleza

Además de todo este conocimiento, Vane nos dejó un valioso consejo: podemos utilizar aplicaciones que ayuden a identificar aves y plantas.

Por ejemplo, nos recomendó el Identificador de Aves de SEO/BirdLife, y para las plantas PlantNet y ÁrbolApp, aplicaciones prácticas para todo aquel que quiera explorar la naturaleza con un poco más de información en el bolsillo:

Apps para descubrir naturaleza

 

Y nos recordó una frase inspiradora de Juan Luis Cifuentes Lemus: “Lo que se conoce se quiere, y lo que se quiere se cuida”.

Este tipo de iniciativas no solo enriquecen nuestro conocimiento del entorno, sino que también fomentan el amor por nuestro paisaje, por nuestras aves y nuestras plantas. Agradecemos enormemente a Vane por su espíritu curioso y su pasión por la naturaleza. Gracias a ella, hemos descubierto una faceta del Gurugú que muchos desconocíamos.

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domingo, 11 de mayo de 2025 / Comentarios desactivados en El Gurugú vive: Aves, rastros y naturaleza en Matillas / Por Equipo Matillas.org




¿La iglesia es fea?

La iglesia de Matillas es fea?

Una mirada con cariño (y algo de autocrítica) a nuestra Iglesia de la Inmaculada Concepción

Hace un tiempo vinieron unos amigos a conocer Matillas. Paseando por el pueblo llegamos a la plaza. Ahí estaba nuestra iglesia. Al ver sus caras, supe que no les entusiasmaba precisamente. Les pregunté qué les parecía… y aunque no dijeron nada, su silencio habló por ellos.

Y ahí me di cuenta de algo curioso: uno puede bromear con los defectos de su pueblo, pero cuando los comentarios vienen de fuera, ya no hace tanta gracia. Aun así, como suele decirse, cada uno tiene su opinión -y todas valen-, aunque no siempre coincidan.

Empecemos…

Como toda obra arquitectónica, la Iglesia de la Inmaculada de Matillas no está exenta de críticas, especialmente si se observa desde un punto de vista estético, funcional o emocional. Sin quitarle valor histórico, vamos a construir una mirada crítica, equilibrada y honesta de una iglesia que a algunos visitantes les puede generar cierto rechazo o incomodidad.

1. Sensación de frialdad

Una de las críticas más comunes a la iglesia es que no transmite calidez. Su diseño rectilíneo, la escasa ornamentación y el uso de materiales sobrios (cemento, revoques rústicos, techos altos) pueden dar una sensación de frialdad o vacío, especialmente en el interior. A diferencia de las iglesias más antiguas que abrazan al visitante con madera, colores cálidos o elementos decorativos, esta parece más «oficial» que espiritual.

 

La iglesia de Matillas es fea?
(La ilustración es una interpretación libre)

 

2. Falta de belleza tradicional

No es «fea» en un sentido absoluto, pero sí se aleja de la idea clásica de belleza religiosa. A quienes están acostumbrados a iglesias barrocas, románicas o góticas, esta construcción puede parecer demasiado simple, incluso tosca. Para algunos, carece de alma artística o de una narrativa visual rica. Esto puede hacer que pase desapercibida o que no despierte emociones profundas.

 

La iglesia de Matillas es fea?
(La ilustración es una interpretación libre)

 

3. Poco acogedora

Ligado a lo anterior, su interior también puede parecer distante o impersonal, especialmente si no está bien iluminado o decorado. Los bancos fríos, el suelo austero y la escasa decoración pueden provocar una experiencia más cercana a un acto institucional que a un espacio de recogimiento espiritual. En invierno, además, se acentúa esa percepción de lugar frío y poco acogedor.

 

La iglesia de Matillas es fea?

(La ilustración es una interpretación libre)

 

4. ¿Sobredimensionada?

Otra crítica que a veces se oye es que la iglesia es grande para el número actual de feligreses. Cuando se construyó, Matillas vivía un auge industrial, con la fábrica de cemento y la actividad ferroviaria en marcha. Hoy, con menos población activa en la zona, el espacio puede parecer excesivo, vacío, incluso desproporcionado en relación con la actividad que alberga.

 

La iglesia de Matillas es fea?

(La ilustración es una interpretación libre)

 

5. Falta de identidad estética local

Muchos pueblos conservan iglesias que reflejan su historia, su estilo regional o incluso su artesanía. En cambio, esta iglesia responde más a un diseño “estándar franquista”, aplicado con pequeñas variaciones en muchas zonas rurales del país. Eso puede dar la sensación de que no es “propia” del lugar, sino algo impuesto desde fuera.

 

La iglesia de Matillas es fea?

(La ilustración es una interpretación libre)

Entonces… ¿es fea?

No, no lo es. Es simplemente diferente.

No es una joya barroca, pero tampoco lo pretende. Es nuestra iglesia, y eso ya le da un valor que no tiene ninguna otra. A veces, lo que nos hace dudar de su belleza es precisamente lo que la hace especial: su sobriedad, su contexto, su historia.

Aun con sus críticas, la Iglesia de la Inmaculada es un testimonio del contexto histórico en el que se construyó. Tal vez no enamore a primera vista, pero tiene un valor simbólico, social y cultural innegable.

Así que la próxima vez que alguien venga a visitarnos y pregunte con cara de no entender:
«¿Esta es la iglesia del pueblo?»
Podremos responder con una sonrisa:
«Sí. Y tiene mucho más que contar de lo que parece.»

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domingo, 20 de abril de 2025 / Comentarios desactivados en ¿La iglesia es fea? / Por Equipo Matillas.org




¡La Fuente de Matillas vuelve a la vida!

La fuente de Matillas resucita

En un rincón con historia de Matillas, donde las piedras guardan secretos del pasado y el agua siempre fue símbolo de vida, la antigua fuente ha vuelto a manar. Y no, no fue cosa de magia (aunque se sintió como tal), sino del empeño, la ilusión y el trabajo conjunto de vecinos, voluntarios y la Asociación Micorriza.

Una fuente con memoria

La Fuente de Matillas ha sido testigo de generaciones. Aunque en los últimos años su caudal se apagó, muchos sabíamos que, con cariño y trabajo, podía volver a brotar. Por eso, cuando llegó la propuesta de Micorriza, nadie dudó en prestar su apoyo y empeño.

El proyecto, titulado “Actuaciones de conservación de puntos de agua en Sistemas de Alto Valor Natural”, está financiado por el programa Apadrinamientos LIBERA y SEO BirdLife, y contempla acciones de conservación para evitar la degradación de hábitats naturales y recuperar espacios como este, tan valioso para nuestro entorno y nuestra historia.

Una jornada pasada por agua… ¡pero de la buena!

La mañana amaneció nublada, con esas nubes grises que amenazan pero no detienen. Y aunque el tiempo no acompañaba, las ganas fueron inagotables. Vecinos de Matillas, voluntarios y el equipo de Micorriza se reunieron en torno a la fuente para limpiarla, desbrozar su entorno, aprender sobre su historia y devolverle un poco de su antiguo esplendor.

Mónica, que participó activamente en la jornada, lo resumió así:

«La actividad de Micorriza ha sido estupenda, a pesar del mal tiempo. Pero hemos podido hacer la parte más importante de la actividad y hemos conocido datos muy interesantes sobre la Fuente de Matillas.»

Durante la mañana, no solo se trabajó la tierra: también se creó comunidad, se compartieron anécdotas, se aprendió sobre las plantas y especies del lugar, y los participantes se empaparon (literalmente) del espíritu de cuidar lo que es nuestro.

Gracias, gracias y más gracias

Y como en toda buena historia de pueblo, el agradecimiento corre de boca en boca. José Luis lo definió mejor que nadie:

«Muchas gracias a Micorriza por la iniciativa que han desarrollado en Matillas y que esperamos podamos seguir fomentando e impulsando. Es una interesante labor de simbiosis mutualista entre la naturaleza y las personas, con la apreciada presencia del agua: todas las partes salen beneficiadas. Gracias Vanesa por ilustrarnos y compartir conocimiento.»

 Vanesa, desde Micorriza, quiso dejar este mensaje:

«¡Muchas gracias a las personas voluntarias que también han aportado mucho a la actividad! No ha dado tiempo a hacer las cajas nido y la recogida de basura… las nubes nos han ganado terreno 😅. Así que esta semana lo haremos en algún ratito de sol. Ya os avisaré por si os apetece pasaros 😉»

Lo que queda por hacer

Aunque se consiguió lo más importante –que la fuente vuelva a brotar–, aún hay tareas pendientes: colocar las cajas nido para aves, recoger la basura del entorno y seguir cuidando ese rincón mágico donde el agua y la historia se dan la mano. Y por supuesto, todo el mundo está invitado a colaborar en los próximos días soleados que nos regale abril.

Desde aquí queremos agradecer profundamente a todas las personas implicadas: a los vecinos que madrugaron, a los voluntarios que vinieron con las botas puestas, y al equipo de Micorriza por su dedicación, entusiasmo y respeto por nuestro patrimonio.

Gracias por ayudarnos a valorar lo que tenemos, conservar lo que fuimos y construir lo que seremos.

Y recuerda: en Matillas, el agua vuelve a correr… y con ella, la vida.

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viernes, 18 de abril de 2025 / 1 Comentario » / Por Equipo Matillas.org




10 cosas que no conocías de Matillas La Vieja… ¡y te sorprenderán!

10 cosas que no conocías de Matillas La Vieja

Aunque hoy Matillas La Vieja permanece en silencio, entre ruinas y recuerdos, en su día fue un pequeño pueblo lleno de vida, historias y costumbres que merecen ser contadas. Si creías que lo sabías todo, prepárate para descubrir curiosidades que te harán mirarla con nuevos ojos.

1. Solo catorce casas… pero bien conectadas

Puede parecer increíble, pero en un pueblo con apenas catorce viviendas, sus habitantes ya disfrutaban de luz eléctrica antes de la Guerra Civil. La energía llegaba gracias a una línea que venía directamente desde la fábrica Aldana de Mandayona. Sin embargo, tras la guerra, se volvió a la oscuridad: la luz desapareció y regresaron los candiles de aceite y carburo.

2. Trigo, cebada y centeno: la trilogía dorada

Las tierras de Matillas La Vieja eran agrícolas por excelencia. El trigo, la cebada y el centeno dominaban el paisaje. Y cuando llegaba el mes de junio, cuadrillas de segadores desde Ciudad Real acudían a las fincas que solicitaban ayuda.

3. Moler era toda una aventura

El cereal se solía moler en los Molinos de Edancho, pero en tiempos de escasez, estraperlo y racionamiento, algunos ponían rumbo a Huérmeces, desafiando las normas para llevar pan a casa.

4. Pocas ovejas, mucho ingenio

La ganadería era mínima: solo dos casas tenían rebaños de ovejas. Para calentarse, la leña de carrasca y roble alimentaba las lumbres. Y la economía de subsistencia era norma general.

5. Fiestas con alma

Las fiestas patronales se celebraban el 8 de diciembre, en honor a la Virgen de la Inmaculada. Había misa, procesión y una curiosa tradición: el subastado de maneros, que decidía quién llevaría a la Virgen en andas el año siguiente.
También se celebraba San Antonio (13 de junio), fecha señalada para las primeras comuniones, y el Jueves Lardero, con una excursión y algunas tortillas con chorizo en el monte.
¿Y qué decir de San Juan? Se organizaba una gran hoguera cerca de la iglesia, recolectando objetos viejos por las casas. ¡Un auténtico ritual de renovación!

10 cosas que no conocías de Matillas La Vieja

6. Tradiciones con sabor

En el Día de Todos los Santos, los churros con chocolate eran un manjar que nadie se quería perder. Las celebraciones siempre se acompañaban de lo que había: poco, pero con mucho cariño.

Además, el día que tocaba matanza, era costumbre compartir unas buenas migas populares.

7. Personas que dejaron huella

Por Matillas La Vieja pasaron Don Epifanio y Don Arsenio, los últimos sacerdotes en oficiar misa.
El médico, Don Eladio, venía desde la Estación, y el veterinario desde Castejón.
Los carteros, Salustiano y Justino, recorrían el camino hasta el pueblo desde la Estación, trayendo noticias del mundo exterior.

8. La vida era sencilla, pero no aburrida

Los lunes eran de mercado en Jadraque, y el pescadero de Jadraque, en bicicleta, llegaba vendiendo sardinas y bacalao.
Los domingos tocaba bajar a La Estación para disfrutar del cine y del baile. Era el momento de socializar, de reír… y quizás de enamorarse.

9. Oficios y espacios que hoy parecen de otro mundo

En la planta baja del ayuntamiento estaba el calabozo, que ya no era tanto para castigar, sino para dar cobijo a mendigos o viajeros de paso.
A la derecha de la entrada de la iglesia, aún queda recuerdo de un antiguo granero, testigo silencioso de una época que se nos escapa entre los dedos.
La casa de la maestra se encontraba justo encima de la escuela. Doña Begoña fue la última en dar clases a los niños de Matillas La Vieja.
Recordar también Sotero era el herrero, una figura clave en el día a día del pueblo.

10. Un final digno de novela

Los últimos vecinos que vivieron allí fueron Valeriano Cañamares, su esposa Esperanza y sus hijos Margarita y Pedro. Aguantaron en el pueblo hasta 1965, cuando la vida moderna ya se había desplazado hacia la Estación.

Un lugar para recordar

Matillas La Vieja no es solo un puñado de piedras en el monte. Es memoria viva, es identidad y es historia.
Conocer estos detalles nos acerca a quienes vivieron allí, a su esfuerzo, su humildad y su forma de celebrar la vida, a pesar de las dificultades.

¿Conocías estas curiosidades? ¿Te gustaría que contáramos más historias de Matillas y su gente?
👇 ¡Déjanos un comentario o comparte tu recuerdo!

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domingo, 13 de abril de 2025 / Comentarios desactivados en 10 cosas que no conocías de Matillas La Vieja… ¡y te sorprenderán! / Por Equipo Matillas.org




Ahora que crees que lo sabes todo de la fuente de Matillas ¡puedes formar parte de su historia!

Participa en la recuperación de fuente de Matillas

Te hemos desvelado el misterio y ya conoces el valor ecológico y cultural de la fuente de Matillas, pero solo falta una cosa más: ¿te animas a colaborar para mejorarla?
El 15 de abril tienes la oportunidad perfecta para hacerlo realidad, participando en una jornada de voluntariado ambiental que no solo ayudará al entorno, sino que también te conectará con la naturaleza y con personas comprometidas como tú.

Participa en la recuperación de fuente de Matillas

🌿 ¡Únete a la jornada de voluntariado ambiental en Matillas!

Si te apasiona la naturaleza, te preocupa el estado de nuestros entornos naturales o simplemente te apetece pasar una mañana diferente colaborando con gente con tus mismos valores, ¡tenemos una propuesta ideal para ti!

🗓️ ¿Cuándo y dónde?

El próximo martes 15 de abril de 2025, desde las 10:30 de la mañana, se celebrará una jornada de voluntariado ambiental en Matillas. Esta actividad se enmarca dentro del proyecto “Actuaciones de conservación de puntos de agua en Sistemas de Alto Valor Natural”, una iniciativa de la Asociación Micorriza.

🌱 ¿Qué se va a hacer?

Durante la jornada, podrás colaborar en diferentes acciones de mejora ambiental, como:

  • 🌿 Reacondicionar el entorno de la fuente natural de Matillas.
  • 🌳 Plantar un olmo, una especie clave para el ecosistema local.
  • 🐦 Realizar mejoras para la avifauna, fomentando hábitats adecuados para las aves de la zona.

Todas estas acciones están enfocadas a evitar el deterioro de los hábitats naturales y a mantener este espacio en un estado de conservación favorable, respetando su valor ecológico y su importancia como Sistema de Alto Valor Natural.

🤝 ¿Quién organiza esta actividad?

La jornada está organizada por la Asociación Micorriza (www.micorriza.org), con la financiación del programa de Apadrinamientos LIBERA y SEO BirdLife.

La Asociación Micorriza es una entidad socio-ambiental sin ánimo de lucro, nacida en 2013, comprometida con la conservación del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales. Trabajan por una sociedad más justa y respetuosa con su entorno, desarrollando proyectos de educación ambiental, participación ciudadana y conservación del medio natural.

🙌 Agradecimientos

Queremos dar las gracias de corazón a Vanesa y a todo el equipo de Micorriza por su interés, esfuerzo y apoyo desinteresado en estas acciones. Su compromiso es lo que hace posible que sigamos protegiendo espacios únicos como este.

✅ ¿Cómo participar?

Si te gustaría participar en este #voluntariado ambiental en #Matillas, puedes inscribirte en el siguiente enlace:
👉 Jornada de voluntariado ambiental en Matillas:

⚠️ Recuerda que las plazas son limitadas, así que no lo dejes para última hora.

💚 ¡Te esperamos!

El cuidado de la naturaleza empieza con pequeños gestos, y participar en esta jornada es uno de ellos. ¡Anímate a pasar una mañana al aire libre, contribuyendo al bienestar del planeta y conociendo a personas con tus mismas inquietudes!

#15abril #Matillas #conservación #hábitats #ValorNatural #voluntariadoambiental

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sábado, 12 de abril de 2025 / Comentarios desactivados en Ahora que crees que lo sabes todo de la fuente de Matillas ¡puedes formar parte de su historia! / Por Equipo Matillas.org




Desvelado el misterio de la antigua fuente de Matillas: un hallazgo con historia y memoria

Gracias a la colaboración de la Asociación Micorriza y el compromiso del voluntariado, se ha logrado recuperar un espacio histórico de gran valor patrimonial: la antigua fuente y lavadero de Matillas. Un hallazgo que no solo rescata piedra y agua, sino también la memoria de un pueblo.

Una fuente y un lavadero con memoria: estructura, usos y valor patrimonial

Para entender la importancia de este hallazgo, conviene mirar atrás.

La fuente y el lavadero de Matillas fueron construidos en una época en la que el pueblo no contaba con agua corriente. El agua llegaba canalizada desde el arroyo de la Parra, procedente de Argecilla, y mantenía un flujo constante que abastecía a toda la comunidad.

Ubicación Google Maps
Arroyo La Parra

El esquema tradicional de este tipo de infraestructuras seguía una lógica muy sencilla:

[Fuente] → [Abrevadero para animales] → [Lavadero] → [Desagüe al arroyo]

En Matillas, sin embargo, existía una particularidad: no había un abrevadero como tal. Las bestias bebían directamente del pilón alargado de la fuente, separado de la zona de lavado para garantizar la higiene del agua. Desde ahí, el agua descendía por gravedad hasta el lavadero, siguiendo una canalización que aprovechaba la pendiente del terreno. Esta disposición no solo evitaba la contaminación, sino que permitía un uso eficiente del recurso.

Fuente y lavadero Matillas

El lavadero: arquitectura popular y vida cotidiana

El lavadero de Matillas, hoy apenas visible, formaba parte de la vida diaria. Era una estructura alargada, con capacidad para unas pocas personas colocadas frente a frente. Estaba hecho de cemento, con zonas que permitían lavar sin necesidad de tabla. La superficie era inclinada y rugosa, pensada para frotar la ropa, que se golpeaba con palas o directamente con las manos. El agua corría constantemente, lo que facilitaba tanto el enjabonado como el aclarado en un solo lugar.

Aunque en otros pueblos se diferenciaban las zonas de lavado y aclarado, en Matillas todo ocurría en una misma pileta.

En tiempos donde no existían productos industriales, las mujeres usaban jabón casero a base de aceite. Además se utilizaba ceniza como una lejía natural. Después, tendían la ropa sobre las hierbas altas, mientras los niños podían jugar cerca.

Fuente y lavadero Matillas

El lavadero estaba cubierto por un tejado a dos aguas, sostenido por pilares de madera o piedra. Abierto por los laterales, protegía de la lluvia sin aislar del entorno. Estaba pensado para facilitar el trabajo en cualquier estación del año.

Más que agua: centro de vida, historias y comunidad

La fuente y el lavadero no eran solo infraestructuras útiles: eran el corazón social. Allí, las mujeres lavaban, charlaban, compartían penas y risas, y transmitían saberes de generación en generación. Mientras frotaban la ropa, cantaban coplas, enseñaban a las más jóvenes, y mantenían vivas las tradiciones orales.

En algunos lugares, los lavaderos se construían en forma circular o semicircular para facilitar la conversación; en Matillas, aunque su forma exacta está en debate (alargado o quizás cuadrado), su función social era indiscutible: un lugar para encontrarse y convivir.

Conservar para recordar

Gracias al trabajo de Micorriza y al apoyo del programa LIBERA y SEO BirdLife, hoy conservamos una parte fundamental de la historia colectiva de Matillas. La fuente y el lavadero representan una forma de vida basada en el esfuerzo compartido, la solidaridad vecinal y el respeto por la tierra.

Este hallazgo no revela solo un lugar físico, sino la memoria viva de una comunidad que se reconoce en sus raíces.

Hoy vuelve a respirar

Hoy la fuente vuelve a verse. No solo como una estructura recuperada, sino como símbolo de lo que fuimos y de lo que aún podemos ser. Gracias a este proyecto, y a quienes creen que proteger la tierra es también proteger la memoria, Matillas recupera un pedazo de su identidad.

Porque no se trata solo de conservar piedra y agua, sino de rescatar las voces que un día resonaron allí, entre espumas y cantos, entre cántaros y pasos. Y de asegurarnos de que, en el futuro, otros también las escuchen.

Ahora que hemos despertado tu curiosidad: ¿Has pensado en participar en la recuperación de la fuente de Matillas y ayuda a preservar nuestras raíces? Mañana te contamos cómo…

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viernes, 11 de abril de 2025 / Comentarios desactivados en Desvelado el misterio de la antigua fuente de Matillas: un hallazgo con historia y memoria / Por Equipo Matillas.org




Dormía bajo la maleza: Muchos sabían que existía pero pocos supieron localizarlo

Ummm... misterio

Durante décadas fue apenas un rumor. Un susurro entre los más viejos del lugar. Una leyenda que recorría Matillas, entre recuerdos y paseos. «Está ahí, entre la maleza… pero nadie lo encuentra», decían.

Una referencia vaga, un «allí había algo» envuelto en silencios, entre los campos que crecen y se apagan con las estaciones. Un lugar señalado con la mirada, pero nunca con el dedo. Y hoy, por fin, ha vuelto a respirar.

Hoy, finalmente, ese rumor ha tomado forma, volumen y presencia: un descubrimiento arqueológico ha salido a la luz y promete reescribir parte de nuestra historia.

El terreno, cubierto por carrizo y malas hierbas, no había sido tocado en mucho tiempo. Pero una limpieza oportuna reveló lo imposible: una estructura de piedra que renacía con una elegancia que solo los siglos pueden moldear.

Y ahí estaba. Era un secreto a voces. Algo que se mencionaba… pero que nadie sabía cómo encontrar.

Lo más sorprendente no es solo su existencia, sino el nivel de conservación. Todo esto, escondido a plena vista durante décadas, oculto por una naturaleza que parecía haberlo tragado.

No se encontraron tesoros… pero sí una pista que nadie había contado. Y eso, amigos, nos lleva un paso más allá. Mañana os lo contamos.

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jueves, 10 de abril de 2025 / Comentarios desactivados en Dormía bajo la maleza: Muchos sabían que existía pero pocos supieron localizarlo / Por Equipo Matillas.org