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¿Quién aguanta los 40 grados en la vía? El precio humano del ferrocarril

Trabajadores en las vías

El calor no perdona.

Cuando el termómetro marca 38 o 40 grados, la vida busca instintivamente el fresco dentro de casa. Sin embargo, a muy pocos metros de casa, en las vías, el panorama es radicalmente distinto. Allí no hay sombra.

En la vía, el calor cae a plomo: Rebota y se multiplica. Las vías y el balastro absorben la radiación durante horas hasta convertir la línea en una auténtica sartén.

Sobre ese lecho, los operarios deben sobrevenir las circunstancias: El único alivio frente a la canícula son unas destartaladas sombrillas de playa en la grava y no dejar ni un solo metro de piel al sol.

Entre la desesperación por los retrasos y la realidad a pie de obra

Es comprensible la queja y la exigencia de que las infraestructuras cumplan sus calendarios.

Sin embargo, cuando uno se asoma a la trinchera de la vía y ve el aire temblar por la calima, la perspectiva cambia.

Es fácil trazar planes sobre un plano o poner fechas límite en un despacho climatizado; otra cosa muy distinta es aguantar cuando el cuerpo pide detenerse para no colapsar. La física y la salud tienen límites que es difícil concebir.

¿Quién está dispuesto a trabajar así?

En pleno siglo XXI, ¿quién asume hoy un trabajo de tal dureza física?

Tradicionalmente, la obra civil más exigente ha recaído sobre quienes tienen pocas alternativas y una inmensa necesidad y capacidad de sacrificio.

No es un fenómeno nuevo.

Trabajadores en las vías

Cuando en el siglo XIX se acometió la titánica construcción del primer ferrocarril transcontinental en Estados Unidos, fueron miles de trabajadores chinos —sometidos a condiciones despiadadas, salarios inferiores y un aislamiento total— los que dinamitaron montañas y tendieron traviesas bajo soles de justicia y nieves implacables. Su esfuerzo titánico levantó una nación, aunque la historia tardase décadas en reconocer su dignidad y su valor.

Es más, en España, el uso de presos republicanos en régimen de trabajos forzados fue una práctica sistemática de la dictadura franquista para reconstruir y expandir las infraestructuras ferroviarias en España.

A través del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo y los Batallones de Trabajadores, miles de represaliados sufrieron condiciones extremas de explotación. En las principales infraestructuras y líneas históricamente vinculadas a FEVE o al norte de España trabajaron prisioneros republicanos.

Trabajadores en las vías

Salvando las evidentes distancias con aquel pasado, hoy en día el perfil de quienes están a pie de vía sigue marcado por la precariedad de la subcontratación y una exigencia física severa.

Son cuadrillas de trabajadores —a menudo migrantes o personas desplazadas de sus hogares durante meses— que encadenan jornadas maratonianas en condiciones que la mayoría rechazaríamos de plano.

Si las obras no avanzan al ritmo prometido, rara vez es por falta de sudor de quienes están abajo; más bien responde a problemas de logística, gestión de contratas y falta de relevos suficientes para acometer faenas que, por pura salud laboral, no deberían prolongarse en las horas centrales del día.

La maquinaria sigue en marcha

El progreso es indispensable, y exigir que las obras se terminen en tiempo y forma es un derecho legítimo. Pero la próxima vez que miremos las vías y nos impacientemos por la lentitud de los trabajos, conviene recordar a quienes están ahí abajo, bajo la sombrilla y sobre el balastro ardiendo, dejándose la piel para que el progreso siga su ritmo.

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domingo, 13 de septiembre de 2026 / No Hay Comentarios » / Por Equipo Matillas.org




Matillas La Vieja se lleva 0 euros de los casi cuatro millones de euros para rehabilitar el patrimonio religioso de Guadalajara

= eurso para Matillas La Vieja

La Diputación de Guadalajara y la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara han vuelto a renovar su convenio anual para rehabilitar edificios religiosos con una inyección total de casi 3,9 millones de euros (de los cuales 2,1 millones salen de las arcas públicas de la Diputación). La idea sobre el papel es excelente: retejar, consolidar estructuras, arreglar humedades y diversos desperfectos de las iglesias de la provincia.

Sin embargo, basta echar un ojo al listado de las 21 actuaciones aprobadas para 2026 para sentir un jarro de agua fría.

Ni rastro de la iglesia de Matillas La Vieja.

Y lo que es más sangrante: tampoco hay un solo euro para ninguno de los templos que agonizan en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra.

= eurso para Matillas La Vieja

Parece que para las instituciones hay edificios que valen la pena y otros que literalmente son ruinas.

Lo más parecido a intervenir en un templo desmantelado que incluye este presupuesto es la actuación en Molina de Aragón, donde se va a construir una cubierta de madera sobre la antigua parroquia de San Martín. Pero hablemos claro: allí lo único que queda en pie es la fachada románica, el resto está totalmente en ruinas, aunque eso sí, muy bien consolidada.

Si en Molina se puede techar una ruina para salvaguardar lo que queda… ¿por qué en Matillas no se puede mover ni una sola piedra?

= eurso para Matillas La Vieja

Se intuye -ya sin disimulo- que para quienes reparten los fondos nuestra iglesia simplemente no merece la pena. Un caso perdido. La han sentenciado al olvido y a que el tiempo y las inclemencias hagan el trabajo sucio.

Para el interés público, y por buscar el consuelo de los vecinos, la suerte de los fondos sí ha rozado a varios pueblos de nuestro entorno:

  • Jadraque: Rehabilitación de las cubiertas de la iglesia de San Juan Bautista y de las linternas de sus cúpulas.
  • Espinosa de Henares: Retejo a canal abierta de todas las cubiertas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
  • Cendejas de la Torre: Rehabilitación del pavimento interior de su iglesia parroquial.
  • Sigüenza: Restauración de la fachada occidental de la Catedral (calles central y meridional).

Nos alegramos por los vecinos que verán sus iglesias a punto.

Pero no podemos evitar la sensación de que a Matillas La Vieja la han dejado morir, confirmando que en el mapa del patrimonio provincial hay pueblos de segunda.

= eurso para Matillas La Vieja

MÁS INFO:
La Diputación ayuda al Obispado a rehabilitar 21 iglesias en 2026 con una aportación de 2.100.000 € de la inversión total prevista en el conjunto de las parroquias donde se ejecutan las obras, que ascenderá a 3.886.293,39 €.

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martes, 4 de agosto de 2026 / Comentarios desactivados en Matillas La Vieja se lleva 0 euros de los casi cuatro millones de euros para rehabilitar el patrimonio religioso de Guadalajara / Por Equipo Matillas.org




Cuando la lana se convierte en un residuo, pasan cosas como esta

Residuos de lana

 

Esta imagen es el reflejo de una realidad que nos duele.

Lo que vemos cerca de la era de Matillas la Vieja no es solo el resultado de una crisis económica; es, ante todo, una falta de respeto hacia nuestro entorno natural. Escombros orgánicos y sacas abandonadas que degradan el paisaje que nos pertenece a todos.

Burocracia y costes: un laberinto sin salida

Es cierto que el sistema actual no ayuda.

Esos big-bags llenos de lana son el síntoma de un mercado roto: hoy cuesta más esquilar y gestionar la lana que lo que se saca por ella. Al ser considerada legalmente como un subproducto que requiere protocolos de gestión caros y farragosos, la normativa se convierte en un muro. Además, el mercado tampoco ayuda: la lana -a día de hoy- se considera basura.

 

Residuos de lana

 

Lo mismo sucede con la gestión del estiércol. Las leyes de abonado y los trámites administrativos son a veces tan desconectados de la realidad del calendario agrícola que dificultan el trabajo diario. Sin embargo, ¿justifica esto que el campo se convierta en un vertedero?

El campo no es un basurero

Aunque la burocracia asfixie, no podemos exonerar de su responsabilidad a quien ha dejado esta basura en mitad del campo. Abandonar sacos de plástico y amontonar estiércol en terreno público es una negligencia que no tiene excusa.

Y no es cuestión de estética o impacto visual: El impacto en el ecosistema es real.

 

Residuos de lana

 

En primer lugar, se produce contaminación localizada: El estiércol acumulado sin control en un solo punto, filtra nitratos que dañan el suelo y pueden alcanzar acuíferos.

En segundo lugar, generan residuos: Esas sacas no desaparecen solas. Se degradan, se rompen y acaban esparciendo microplásticos por toda la era.

Y para acabar, pero no menos importante, el efecto llamada: Donde aparece un saco abandonado, pronto aparece otro. Permitir estos vertidos es el primer paso para convertir nuestras zonas de paseo en escombreras.

Conclusión: Ni papeles, ni excusas

Por un lado, exigimos a la administración que simplifique la gestión de los residuos agrícolas para que sea viable cumplir la ley, pero también señalamos directamente a quien decide, por comodidad o desidia, abandonar sus residuos en la era.

La crisis del campo no se soluciona ensuciándolo. Ser productor implica cuidar la tierra, no solo explotarla. Si queremos que se respete nuestro modo de vida, los primeros que debemos respetar el paisaje de Matillas somos nosotros mismos.

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lunes, 15 de junio de 2026 / Comentarios desactivados en Cuando la lana se convierte en un residuo, pasan cosas como esta / Por Equipo Matillas.org




Ahora las pintadas manchan la fachada de El Fénix (y crecen en el Gurugú)

Grafitis en el Fenix

Parece que a algunos se les ha olvidado que Matillas no es un lienzo en blanco para dar rienda suelta a su «creatividad». Hoy nos toca hablar de una noticia que, más que arte, es un auténtico despropósito: la aparición de grafitis en dos de los edificios que forman parte de nuestra memoria colectiva.

Ni arte, ni sentido en El Fénix

Grafitis en el Fenix

La fachada de El Fénix ha aparecido con unas pintadas que ni vienen a cuento ni tienen razón de ser. No nos engañemos: un grafiti podría ser entendible, pero en Matillas, estas «firmas» y dibujos no aportan absolutamente nada. Lo único que consiguen es degradar degradar un patrimonio que, aunque privado, es de todos los vecinos.

El Gurugú: Llueve sobre mojado

Grafitis en el Gurugú

Por si no fuera suficiente con El Fénix, los grafiteros han vuelto al Gurugú. Si el edificio ya arrastraba un estado de conservación lamentable, estas nuevas pintadas solo sirven para acentuar su decrepitud.

Grafitis en el Gurugú

En lugar de ver cómo se recuperan los espacios que se nos caen, nos encontramos con que alguien piensa que la mejor forma de ayudar es aumentar su sensación de abandono. Pintar sobre lo que ya está viejo solo consigue que la decrepitud resalte más, simplemente lo hace parecer más abandonado y descuidado de lo que ya está.

Podemos llamar a las cosas por su nombre: esto no es cultura urbana, es falta de civismo.

Desde aquí pedimos un poco de sentido común y, sobre todo, respeto por nuestro pueblo. Matillas luce mucho mejor con sus fachadas limpias que con garabatos que nadie ha pedido y que a nadie representan.

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lunes, 13 de abril de 2026 / Comentarios desactivados en Ahora las pintadas manchan la fachada de El Fénix (y crecen en el Gurugú) / Por Equipo Matillas.org




Agua, luz, gas (y televisión): el equilibrio precario de los servicios básicos en Matillas

Parece que en el medio rural nos hemos acostumbrado a que lo extraordinario sea la norma. Lo que en una ciudad sería motivo de apertura de informativos, aquí en Matillas (y en buena parte de la comarca) se despacha con un encogimiento de hombros y un «es lo que hay». Pero la realidad es que mantener la estabilidad de los servicios básicos es toda una odisea.

Así empezamos 2026

  • El agua: Entre parches y tuberías cansadas.
    Tenemos un problema de base: la dispersión. Matillas es un pueblo extendido y mantener esa red es, económicamente, titánico. Como el presupuesto no da, funcionamos a base de parches y correctivos. Se va renovando lo que se puede, tramo a tramo, cuando cae alguna subvención del cielo. Pero mientras la red sea vieja, el suministro hará aguas.
  • La luz: Lo de estos últimos días ha sido un «veo, veo… ¿qué ves?».
    Ha sido puntualmente, pero el servicio no ha tenido la estabilidad exigible a un servicio básico. Y ojo, que no es solo cosa nuestra; algunos pueblos vecinos están en las mismas. Tenemos una infraestructura eléctrica obsoleta y precaria que parece no aguantar los tiempos modernos. Estamos en el siglo XXI, pero con una red desfasada, es habitual que los núcleos rurales estén en una situación de desamparo.
  • La tele: si llueve, no hay función.
    Ya sabemos que en cuanto asoman cuatro nubes o cae un chaparrón, la señal de televisión decide tomarse unas vacaciones. El repetidor está como está y, a la mínima incidencia meteorológica, las televisiones se quedan sin señal. Es frustrante que algo tan básico como la TDT dependa de si el viento sopla de un lado o de otro.
  • El gas: bombonas que vuelan.
    A principios de este año vivimos un episodio digno de otros tiempos: la falta de suministro de butano. Entre la alta demanda general y los problemas de distribución, conseguir una bombona era bastante complicado. Un desabastecimiento que nos recuerda lo vulnerables que somos cuando la logística falla fuera de las grandes capitales.
  • El tren: Esperando a marzo de 2026.
    Las obras de la línea Madrid-Zaragoza siguen su curso (lento, muy lento) y Adif dice ahora que para marzo de 2026 podríamos ver la luz al final del túnel. Mientras tanto, a tirar del Plan Alternativo de Transporte. O lo que es lo mismo: más carretera y menos manta.

¿Brecha o abismo?

La realidad no puede ser más cruda. Los servicios públicos en la España rural se caracterizan por una brecha estructural. No es una racha de mala suerte, es un problema de diseño.
La rentabilidad manda: Las empresas privadas no ven «negocio» donde hay pocos vecinos, y el Estado a veces se olvida de que los derechos no deberían depender del código postal.

Añadan también el deterioro por desidia: La «descapitalización humana» y las políticas que miran hacia otro lado han provocado que, tanto en lo público como en lo privado (bancos, servicios, energía), los pueblos estemos en una reducción progresiva de servicios básicos.

En resumen: Estamos en un ciclo donde la falta de servicios invita a la gente a irse, y la falta de gente sirve de excusa para recortar más servicios. Una pescadilla que se muerde la cola y que en Matillas sufrimos cada vez que abrimos el grifo, encendemos el interruptor o intentamos coger un tren que ya no pasa.

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domingo, 1 de febrero de 2026 / Comentarios desactivados en Agua, luz, gas (y televisión): el equilibrio precario de los servicios básicos en Matillas / Por Equipo Matillas.org




Estas son las 6 causas del retraso de las obras de la línea del tren Madrid- Zaragoza

Que sí, que somos un poco cansinos con el tema del tren, así que de momento con este añadido vamos a zanjar el tema. Las excusas de ADIF tienen una vuelta de tuerca interesante, tomen nota.

Causa del retraso del tren

Retrasos en las obras del tren Madrid–Zaragoza: ¿Qué está pasando y cómo afecta a Matillas?

Las obras de modernización de la línea ferroviaria Madrid–Zaragoza, que atraviesa buena parte del corredor del Alto Henares y afecta directamente a municipios como Matillas, se han convertido en uno de los proyectos más complejos que Adif está ejecutando actualmente. Lo que en un principio iba a suponer unos meses de intervención ha acabado transformándose en un cierre prolongado que se extenderá, según las previsiones oficiales, hasta mediados de marzo de 2026.

Pero… ¿qué ha provocado realmente este retraso? ¿Por qué la reapertura no puede adelantarse? Hoy te lo explicamos de forma clara.

La obra es un proyecto de gran envergadura

La obra tiene como objetivo adaptar la línea convencional para la futura Autopista Ferroviaria que conectará Algeciras con Zaragoza: un sistema que permitirá transportar semirremolques por tren, reduciendo tráfico y emisiones.
Para ello, Adif está ejecutando una renovación integral:

– Ampliación del gálibo en 26 túneles

– Adaptación de 40 pasos superiores

– Renovación completa de vía y catenaria

– Mejoras en drenaje

– Implantación de un nuevo sistema de señalización (BAB)

– Ampliación de vías en estaciones intermedias

La obra es, literalmente, una cirugía total de la línea.

¿Pero porqué el tren no va a llegar a tiempo? Las causas reales del retraso

A continuación, presentamos las razones oficiales, basadas en la comunicación de Adif fechada el 10 de noviembre de 2025, que explican por qué los trabajos se están prolongando más de lo previsto.

1. Condicionantes ambientales: nidos de águila real

Las obras cerca de los túneles de Cutamilla y El Saz se detuvieron temporalmente por la presencia de nidos de águila real, especie protegida. Hasta que Medio Ambiente no autorizó la continuación, los trabajos tuvieron que pausarse.

2. Necesidad de construir accesos nuevos para maquinaria

En estos mismos túneles se comprobó que no existían accesos adecuados para mover maquinaria pesada.
Solución: construir un acceso completamente nuevo.
Consecuencia: retraso inevitable.

3. Geología extremadamente complicada

Quizá el punto más determinante.

La zona combina:

– Rocas muy duras, que ralentizan la excavación.

– Zonas arcillosas, inestables y sensibles al movimiento.

Para garantizar la seguridad de los trabajadores, se ha tenido que ejecutar un anillo de sostenimiento cada metro de avance, lo que ralentiza drásticamente el ritmo de obra.
Además, cada túnel requiere impermeabilización, gunitado, paseos laterales y canalizaciones.

4. Inundaciones y agua masiva en el túnel de Torralba

El túnel de Torralba (3.3 km) ha sido otro cuello de botella:
Las lluvias excepcionales del otoño y la primavera pasados recargaron los acuíferos, provocando entradas de agua masiva.

Esto obligó a:

– Bombear agua de forma constante

– Ralentizar excavaciones y contrabóveda

– Apoyar zapatas con más medidas de seguridad

A pesar de ello, Adif confirma que el 90% de la obra civil ya está completado.

5. Reposición de vía y catenaria más lenta de lo previsto

El ritmo en los túneles condiciona toda la reposición de vía, especialmente en el tramo Torralba–Zaragoza. Aunque el 96% del gálibo ya está ampliado, aún se trabaja en dejar todo listo para poder instalar la nueva señalización.

6. Los sistemas de señalización solo pueden instalarse al final

Hasta que no acaben completamente los túneles, la vía y la catenaria, no puede iniciarse la instalación de los nuevos equipos de señalización.
Esta fase final también requiere pruebas obligatorias antes de reabrir la línea al tráfico.

¿Cómo afecta esto a Matillas?

Desde abril de 2025, el servicio ferroviario permanece suspendido, y Renfe mantiene un Plan Alternativo de Transporte por carretera que continuará hasta que finalicen las obras.

Para los vecinos de Matillas y de toda la comarca, esto significa:

– Más dependencia del transporte por carretera

– Mayor tiempo de viaje

– Menor comodidad y conexiones más limitadas

En resumen

El retraso de las obras del tren Madrid–Zaragoza no responde a una única causa, sino a una combinación de factores técnicos, geológicos, ambientales y logísticos, propios de un proyecto de enorme envergadura.

Así que, a Matillas le tocará esperar un buen tiempo para ver cómo se resuelven estas obras. Habrá que ver si, al final, los beneficios valen las molestias. Ahora, a saber si realmente nos beneficiaremos de una infraestructura más moderna, segura y preparada para el futuro. Solo el tiempo lo dirá.

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domingo, 16 de noviembre de 2025 / Comentarios desactivados en Estas son las 6 causas del retraso de las obras de la línea del tren Madrid- Zaragoza / Por Equipo Matillas.org




Adiós al 19293: Matillas pierde su código postal (pero no su identidad)

Adiós al 19293

A veces los cambios llegan sin hacer ruido, pero dejan huella.

Desde hace un tiempo, Matillas ha dejado de tener su propio código postal. El 19293, ese número que durante años nos ha acompañado en cartas, facturas y recuerdos, ha sido sustituido por el 19294, el código de Mandayona.

Hasta ahora, compartíamos el 19293 con Cendejas de la Torre, Cendejas de Enmedio y Cendejas de Padrastro. Éramos una pequeña familia de pueblos unidos por cinco cifras que nos identificaban en el mapa.
Pero de un plumazo, esa seña de identidad ha cambiado:

Ahora Matillas pasa a ser 19294, junto a Mandayona, Castejón de Henares, Villaseca de Henares y Aragosa.

Las Cendejas, por su parte, pasan a formar parte del 19245, que ahora comparten con otros once pueblos.

Adiós al 19293

Un cambio administrativo… pero no inocente

Según podemos deducir la causa de esta reestructuración es una “reorganización interna” de las rutas logísticas de Correos. Así Correos «ajusta» los códigos postales cuando se fusionan centros de reparto, se cierran oficinas rurales, cuando se reorganizan las rutas para optimizar las entregas.

Y claro, mantener un código postal para un solo buzón ya no sale a cuenta. ¿La solución? agruparlo con el del municipio más cercano.
Eficiencia, lo llaman. Pero para nosotros, a eso se le llama perder identidad.

Adiós al 19293

Cuando un pueblo pierde su código postal

Cuando un pueblo pierde su código postal, no desaparece del todo… pero algo se apaga .
El número que antes encabezaba nuestras cartas y recibos no era solo una cifra: era nuestra forma de existir en el mapa. Era una manera de decir: “Aquí estamos”

Durante décadas, el 19293 fue un símbolo silencioso de pertenencia.

Cada vez que lo escribíamos, reafirmábamos que Matillas seguía viva, reconocida, visible. Pero ahora ese número ya no nos pertenece.
Y aunque sea un simple cambio administrativo, también borra un pedazo de historia.

No se nota de golpe, pero sí en los pequeños gestos: al rellenar un formulario y ver que ya no sale “19293 Matillas”, al recibir una factura con otro número, al buscar el pueblo en Internet y no encontrarlo bajo el código de siempre. Entonces, alguno dirá con cierta tristeza:

“Yo soy 19293.”

Adiós al 19293

Resistir desde la memoria

En muchos pueblos que han perdido su código, los vecinos siguen usando el antiguo como un acto de resistencia. Lo escriben en los buzones, en las cartas o en la memoria. No por nostalgia vacía, sino por afirmar que siguen existiendo, aunque el sistema haya decidido simplificar el mapa.

Adiós al 19293

Porque un pueblo no muere solo cuando se queda sin gente o sin servicios.
Muere cuando deja de tener nombre, número o identidad propia.
Y aunque ahora el cartero venga con la ruta de Mandayona, Matillas sigue siendo Matillas.
El código postal cambiará, sí. Pero la esencia de un pueblo no se borra con cinco cifras.

Y por cierto —para que no quede duda— nosotros seguimos siendo los mismos: nuestro correo sigue siendo matillas19293@gmail.com.

Porque hay números que, por mucho que cambien los mapas, seguimos llevando con orgullo.

Adiós al 19293

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domingo, 26 de octubre de 2025 / 2 Comentarios » / Por Equipo Matillas.org




Visto en Whatsapp: Tiran basura en Matillas la Vieja: una falta de respeto a nuestro patrimonio

Basura en Matillas La Vieja

Hace unos días Mónica publicó unas imágenes que duelen: alguien decidió subir hasta Matillas la Vieja para abandonar restos de obra, muebles y basura variada.

No es la primera vez que sufrimos la falta de respeto hacia este lugar histórico: expolios, pintadas, algún botellón… y ahora, como si fuera poco, montones de desperdicios arrojados en un espacio que es de todos.

Matillas la Vieja no es un vertedero

Matillas La Vieja ha sido recientemente reacondicionada para que vecinos y visitantes puedan disfrutarlo con dignidad. Es parte de nuestra historia, de nuestra identidad, y verlo convertido en un vertedero improvisado indigna y entristece a partes iguales.

Lo más lamentable es que, a día de hoy, el Ayuntamiento ofrece todas las facilidades para deshacerse de los voluminosos y restos de obra de manera segura, fiable y legal. Resulta irónico: es más difícil hacer las cosas mal que hacerlas bien.

Basura en Matillas La Vieja

Falta de respeto y de educación

Quien abandona basura en Matillas la Vieja no solo está ensuciando un lugar. También está enviando un mensaje muy claro:

  • Que no respeta el patrimonio.
  • Que no valora la historia de nuestro pueblo.
  • Que no tiene consideración por el trabajo y esfuerzo de quienes sí cuidan lo que es de todos.

Y sí, hay que tener ganas de subir hasta allí únicamente para dejar restos y fastidiar.

Una llamada a la responsabilidad

Desde aquí pedimos, una vez más, respeto. Matillas la Vieja merece ser recordada y visitada con orgullo, no convertida en un basurero.

Cuidar nuestro entorno no es un favor que hacemos a nadie: es un deber como vecinos y como personas.

El patrimonio es frágil, y cuando lo ensuciamos o lo maltratamos, lo perdemos para siempre.

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domingo, 21 de septiembre de 2025 / Comentarios desactivados en Visto en Whatsapp: Tiran basura en Matillas la Vieja: una falta de respeto a nuestro patrimonio / Por Equipo Matillas.org




El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja

El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja

La puerta de la iglesia de Matillas la Vieja ha sido, durante siglos, uno de los elementos más reconocibles y simbólicos del patrimonio del pueblo. Una portada románica sencilla que representaba la puerta de acceso a la vida comunitaria y espiritual de Matillas.

Sin embargo, lo que vemos hoy no es solo fruto del paso del tiempo, del abandono o de la falta de mantenimiento.

Lo que ha ocurrido con esta portada es un expolio en toda regla: piezas robadas, arrancadas y dispersadas, probablemente en el mercado de antigüedades. Y eso no es simple deterioro, sino un delito contra el patrimonio histórico, penado por ley.

Una portada románica

La iglesia de Matillas la Vieja se levantó en estilo románico, probablemente entre los siglos XII y XIII. Es un templo humilde, pero con los elementos característicos de ese arte: arcos de medio punto, capiteles esculpidos y columnas que enmarcaban la portada.  Cada uno de esos detalles tenía un valor no solo artístico, sino también identitario.

Hoy, buena parte de ese conjunto ha desaparecido. Los capiteles, las columnas, el arco interior y hasta las propias puertas fueron desapareciendo poco a poco, dejando tras de sí un esqueleto desnudo.

La evolución en imágenes

Gracias a las fotografías que se conservan, podemos trazar una línea del tiempo de cómo ha cambiado esta entrada a lo largo de las décadas:

Siglo XX

Puerta Matillas La Vieja Siglo XX

Foto Cebfihgu- Andrés Pérez Arribas

La portada todavía se muestra entera: puerta de madera cerrada, columnas laterales con capiteles decorados y un arco interior completo. Un acceso sencillo, pero con la solemnidad del románico.

2006

Puerta Matillas La Vieja 2006

Aunque el desgaste ya era notable, aún permanecían en pie algunos elementos esenciales como la parte del arco. Los capiteles parece que se intuyen. La puerta aún estaba, dejando paso al interior en ruinas, pero la portada seguía reconociéndose como monumental.

2013

El paseo hasta la entrada en 2013 nos revela un estado intermedio: ni intacta, ni todavía en ruina total. La portada aún mantenía parte de su estructura, aunque empezaba a mostrar grietas y pérdidas importantes. Era el preludio de un deterioro que ya no se detendría:

2015

Puerta Matillas La Vieja 2015

Los capiteles y el arco interior habían desaparecido y las columnas empezaban a resentirse.El acceso quedaba como un hueco desnudo hacia el interior abandonado. La portada se transformaba en un marco vacío de lo que fue.

2022

Puerta Matillas La Vieja 2022

La imagen más desoladora: el arco interior prácticamente perdido, la piedra gravemente dañada y los escombros invadiendo la entrada. Apenas queda un vestigio de la antigua portada, amenazado por el colapso definitivo.

Más que ruina: un robo de memoria

La degradación de la portada de Matillas la Vieja no es una simple historia de abandono rural. Es la evidencia de que el patrimonio, cuando no se protege, se convierte en blanco fácil del expolio. Cada pieza desaparecida no se pulveriza en el olvido, sino que probablemente se encuentra hoy en algún jardín privado o en manos de coleccionistas.

La iglesia de Matillas la Vieja nos recuerda que el patrimonio no son solo piedras viejas, sino la memoria colectiva de un pueblo. Cada fragmento robado es una pérdida de identidad.

Quizás aún estemos a tiempo de conservar lo que queda y evitar que esta historia acabe en el olvido.

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lunes, 8 de septiembre de 2025 / Comentarios desactivados en El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja / Por Equipo Matillas.org




Contenedores en Matillas: Buenas Intenciones, Malos Resultados

Contenedores en Matillas: Buenas ideas, malos resultados

En Matillas hay algo que últimamente nos está dando más quebraderos de cabeza de los que nos gustaría: los residuos voluminosos.

Un problema que viene de lejos

Pensando en facilitar la vida a los vecinos, el ayuntamiento decidió colocar contenedores especiales para estos trastos. Un gesto de buena voluntad, con la idea de que cada uno pudiera deshacerse de sus cosas de forma ordenada.

La idea era buena, pero la realidad fue otra. Porque ya sabemos lo que pasa con las buenas intenciones: a veces se convierten en el camino al desastre.

La experiencia no salió como se esperaba

Los contenedores se convirtieron en auténticos vertederos incontrolados.

Los contenedores se llenaron, pero no para lo que originalmente estaba previsto.  Allí se abandonaron desde electrodomésticos hasta colchones, neumáticos e incluso residuos industriales. Además, gran parte de esos residuos no eran de vecinos de Matillas. Gente ajena al pueblo venía a descargar aquí.

Además, se detectó que algunos residuos eran claramente industriales, lo que indica que se estaba haciendo un uso fraudulento de los contenedores.

¿Por qué?

Porque los contenedores estaban situados en zonas alejadas del núcleo urbano, lo que facilitaba que cualquiera pudiera dejar allí sus desechos sin ser visto. Así que para muchos desaprensivos aquello era como dejar la basura «en tierra de nadie». Fácil, rápido y sin testigos.

Y por si fuera poco, el alquiler y retirada de estos contenedores especiales supone un gasto muy elevado para las arcas municipales. No estamos hablando de un servicio barato. Cada contenedor cuesta al ayuntamiento una cantidad considerable que, en un pueblo pequeño como Matillas, supone un esfuerzo económico difícil de asumir, sobre todo si se convierte en un servicio que otros aprovechan sin contribuir.

¿Y ahora qué?

En algún pleno municipal se ha sacado a luz el el tema. La concejala Graciela Muñoz propuso varias alternativas para reconducir la situación:

  • Instalar, al menos una vez al trimestre, un contenedor específico para voluminosos.
  • Habilitar un espacio controlado donde los vecinos puedan depositar estos residuos de forma segura.
  • Colaborar con municipios cercanos para compartir un contenedor de uso conjunto y repartir gastos.
  • Además, se habló de aumentar la publicidad de las sanciones para intentar frenar estos comportamientos incívicos. Porque no todo vale, y lo que unos pocos hacen mal, al final lo pagamos todos.

Desde el ayuntamiento ya se han probado mútliples alternativas, pero se recordó que las soluciones anteriores no funcionaron precisamente por los abusos y porque muchos de los que arrojaban estos residuos no eran de Matillas.

Caminamos hacia una solución

Aunque todavía no se ha decidido qué opción se llevará a cabo, está claro que el ayuntamiento sigue trabajando para encontrar una fórmula que permita a los vecinos deshacerse de sus trastos sin que eso convierta el punto limpio de Matillas en un vertedero incontrolado.

Por esto, es importante que todos seamos conscientes de que cada contenedor especial tiene un coste elevado que sale directamente del bolsillo de todos los matillenses.

Mientras tanto, se pide la colaboración de todos para mantener limpio el pueblo y recordar que los residuos voluminosos no deben abandonarse en la vía pública.

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