El expolio silencioso de la iglesia de Matillas la Vieja
lunes, 8 de septiembre de 2025 / 84 lecturas

La puerta de la iglesia de Matillas la Vieja ha sido, durante siglos, uno de los elementos más reconocibles y simbólicos del patrimonio del pueblo. Una portada románica sencilla que representaba la puerta de acceso a la vida comunitaria y espiritual de Matillas.
Sin embargo, lo que vemos hoy no es solo fruto del paso del tiempo, del abandono o de la falta de mantenimiento.
Lo que ha ocurrido con esta portada es un expolio en toda regla: piezas robadas, arrancadas y dispersadas, probablemente en el mercado de antigüedades. Y eso no es simple deterioro, sino un delito contra el patrimonio histórico, penado por ley.
Una portada románica
La iglesia de Matillas la Vieja se levantó en estilo románico, probablemente entre los siglos XII y XIII. Es un templo humilde, pero con los elementos característicos de ese arte: arcos de medio punto, capiteles esculpidos y columnas que enmarcaban la portada. Cada uno de esos detalles tenía un valor no solo artístico, sino también identitario.
Hoy, buena parte de ese conjunto ha desaparecido. Los capiteles, las columnas, el arco interior y hasta las propias puertas fueron desapareciendo poco a poco, dejando tras de sí un esqueleto desnudo.
La evolución en imágenes
Gracias a las fotografías que se conservan, podemos trazar una línea del tiempo de cómo ha cambiado esta entrada a lo largo de las décadas:
Siglo XX

Foto Cebfihgu- Andrés Pérez Arribas
La portada todavía se muestra entera: puerta de madera cerrada, columnas laterales con capiteles decorados y un arco interior completo. Un acceso sencillo, pero con la solemnidad del románico.
2006

Aunque el desgaste ya era notable, aún permanecían en pie algunos elementos esenciales como la parte del arco. Los capiteles parece que se intuyen. La puerta aún estaba, dejando paso al interior en ruinas, pero la portada seguía reconociéndose como monumental.
2013
El paseo hasta la entrada en 2013 nos revela un estado intermedio: ni intacta, ni todavía en ruina total. La portada aún mantenía parte de su estructura, aunque empezaba a mostrar grietas y pérdidas importantes. Era el preludio de un deterioro que ya no se detendría:
2015

Los capiteles y el arco interior habían desaparecido y las columnas empezaban a resentirse.El acceso quedaba como un hueco desnudo hacia el interior abandonado. La portada se transformaba en un marco vacío de lo que fue.
2022

La imagen más desoladora: el arco interior prácticamente perdido, la piedra gravemente dañada y los escombros invadiendo la entrada. Apenas queda un vestigio de la antigua portada, amenazado por el colapso definitivo.
Más que ruina: un robo de memoria
La degradación de la portada de Matillas la Vieja no es una simple historia de abandono rural. Es la evidencia de que el patrimonio, cuando no se protege, se convierte en blanco fácil del expolio. Cada pieza desaparecida no se pulveriza en el olvido, sino que probablemente se encuentra hoy en algún jardín privado o en manos de coleccionistas.
La iglesia de Matillas la Vieja nos recuerda que el patrimonio no son solo piedras viejas, sino la memoria colectiva de un pueblo. Cada fragmento robado es una pérdida de identidad.
Quizás aún estemos a tiempo de conservar lo que queda y evitar que esta historia acabe en el olvido.
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Este artículo fue escrito el lunes, 8 de septiembre de 2025 a las 19:44 y está guardado en la categoría Historia(s), Quejodromo. Puedes seguir los comentarios de este artículo con el RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.