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Que Dios reparta suerte (Visto en el tablón de anuncios de la iglesia)
Porque los caminos del Señor son inescrutables.
Y además, dicen que la providencia divina también anda en las cosas mundanas y terrenales.

¡Buena suerte!
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miércoles, 14 de octubre de 2026 / No Hay Comentarios » / Por Equipo Matillas.org
¿Quieres entrar a la catedral de Sigüenza? Primero, pasa por caja

Antes que nada, les advertimos que desde 2019 no se puede ir de gratis a la catedral.
Ahora, sean honestos y pónganle un precio por visitar la Catedral:
– ¿Dos euros para pagar el mantenimiento?
– ¿Cinco para cubrir la luz?
– ¿La voluntad?
Pues no se rompan la cabeza: 10 euros. 10.
Visitar la catedral a día de hoy
Si uno quiere cruzar el umbral de la basílica de Santa María de Sigüenza, debe pasar por caja sí o sí.
No hay día gratuito ni existen franjas gratuitas de cortesía como si las hay en otras catedrales.
Salvo que uno sea menor de 12 años, residente empadronado en la Ciudad del Doncel o cuente con una discapacidad superior al 65 %, el billete de diez euros no se lo quita nadie.
En Sigüenza, o aflojas el bolsillo, o te quedas en la puerta. Eso sí, la entrada incluye el templo y el Museo Diocesano.
Si quieren ver la necrópolis, paguen 3 euros más.

¿Y si lo comparamos con otras catedrales?
Obviemos las más caras, que son la Sagrada Familia de Barcelona(26€) y la Mezquita-Catedral de Córdoba 15 €.
Anoten: Mientras que la catedral de Segovia (con palacio episcopal incluido) se conforma con 4 euros, la mismísima catedral de Santiago de Compostela permite el acceso a la basílica de forma totalmente gratuita
Incluso frente a catedrales monumentales de capitales de provincia, los 10 euros de Sigüenza nos sitúan ya en una franja media-alta, pero además con el hándicap de no ofrecer ni una triste hora a la semana de puertas abiertas al turismo general, algo que sí hacen Ávila, Burgos o Sevilla.

Siete años de subida libre: así ha evolucionado la tarifa
Lo más curioso de todo este asunto es que la medida de cobrar por entrar no es precisamente una tradición. Muchos recordamos cuando el acceso era libre y abierto, pero esa estampa que cambió radicalmente hace apenas siete años.
Haciendo memoria y tirando de hemeroteca, la taquilla catedralicia en Sigüenza no ha parado de acelerarse:
Hasta 2019: Entrada libre. Se debía pagar 4€ por ver la capilla del Doncel. la sacrista de las cabezas y claustro. Eso sí, grupo mínimo de 6 personas.
2019: Se implanta oficialmente el sistema de pago. 4 euros la entrada básica. 6 euros si se optaba por el formato conjunto con el Museo Diocesano.2020 – 2021: En pandemia, sube a los 6 euros.
2024: La entrada se planta en los 8 euros.
2026: 10 euros

Cuando en su día se puso en marcha esta tasa bajo el mandato del entonces obispo Atilano Rodríguez, se argumentó que era indispensable para sufragar los gastos de personal, luz y el mantenimiento.
Ahora bien, las cuentas de la catedral no se sostienen únicamente con la recaudación de los turistas. Por ejemplo a través de los convenios de colaboración suscritos entre la Diputación Provincial y el Obispado de Sigüenza-Guadalajara, desde 2021 se llevan invertidos 2.108.000 euros destinados a la rehabilitación de elementos esenciales de la catedral, tanto de su estructura constructiva como de sus obras y piezas artísticas más preciadas.
¿Cuál es el precio justo?
Es una excelente noticia ver que las administraciones públicas cubren con fondos de todos la conservación de nuestro patrimonio monumental. Sin embargo, resulta chocante ver los incrementos año tras año hasta duplicar la tarifa inicial.
No es el hecho, son las formas.
¿Es justo? ¿Es correcto?
Ahí lo dejamos.
NOTA:
Total de visitantes a Sigüenza en 2025: Sigüenza cerró el año con un total de 103.626 visitantes (registrados a través de la Oficina Municipal de Turismo), lo que supuso un importante incremento de casi 24.000 personas respecto al ejercicio anterior
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lunes, 21 de septiembre de 2026 / No Hay Comentarios » / Por Equipo Matillas.org
Lo que una lápida de Matillas cuenta mejor que mil libros de historia

A veces, para entender cómo era la vida hace un siglo, no hace falta bucear en tratados sesudos de demografía. Basta con ver los detalles y observar con los ojos bien abiertos, fijándonos no solo en lo que dice, sino en cómo se dice.
Y así nos encontramos la lápida de Romana Castillo Serrano, fallecida a finales de agosto de 1930, con 35 años.

Al bajar la vista al epitafio, leemos con curiosidad:
«AQUI YACE ROMANA CASTILLO SERRANO, FALLECIÓ EL 27 DE AGOSTO 1930 A LOS 35 AÑOS DE DAD TU ESPOSO E IJA I PADRES I ERMANO NOTE OLBIDAN R. Y. P.»
La primera reacción de quien lo lee hoy suele ser de extrañeza: faltan haches (ija, ermano), se cuela una uve cambiada por be (olbida»), las palabras se juntan (note), se comen vocales (dedad) y se remata con un R.Y.P. con Y en lugar de la tradicional I latina.
¿Cómo es posible que una lápida, destinada a durar para la eternidad, tenga faltas de ortografía tan básicas?
La respuesta no está en el descuido ni en la desgana.
Al contrario: está en la historia real de España hace un siglo.
Hacia 1930, en España más de un tercio de la población no sabía leer ni escribir, una cifra que en los pueblos y zonas rurales se disparaba con creces. Además, muchos de los que tenían un conocimiento básico, solo alcanzaron a ir a la escuela cuatro inviernos mal contados, entre la siembra y la siega.
Esa lápida es la evidencia de cómo se escribía en la España real de entonces: se escribía como se hablaba.
Se escribía como se hablaba
Para quien aprendió de oído, la hache no existe porque no suena; la b y la v suenan idénticas; y al decir «de edad» o «no te olvidan», la lengua junta los sonidos.
A eso hay que imaginar la escena cotidiana de aquel agosto de 1930.
La familia Castillo Serrano, rota de dolor, le dictaría las palabras a un vecino que supiera escribir, o le llevaría un papel al cantero de la zona. Y el cantero -un oficial de mazo y cincel- se limitó transcribir lo que le habían puesto delante. Una vez picada la piedra, ya no hay vuelta atrás ni botón de borrar. Rectificar era arruinar una piedra que a la familia le costaría meses de jornales pagar.
Por eso esta lápida cuenta mucho más entre líneas que cualquier biblioteca de historia social.
Nos habla de la escuela que faltó, del aislamiento del campo, pero sobre todo de algo mucho más hondo: el esfuerzo tremendo de una familia humilde por reunir unas perras, encargar una losa para la posteridad y dejar dicho, con las letras que buenamente tenían a mano, que no la olvidaban.
Casi un siglo después, la ortografía se habrá quedado corta, pero el mensaje nos llegó intacto. Y eso es lo único que de verdad importaba.
Espera, ¿y si se pagaba por el número de letras que iban escritas en la lápida?
No se vayan todavía, que quizás la explicación sea más prosaica y terrenal. Y aquí vendría un detalle crucial que no solemos tener en cuenta: el precio de cada letra.
Antiguamente, los canteros y marmolistas no solo cobraban por el bloque de piedra, sino que tarifaban el trabajo a destajo: cada letra, número o símbolo labrado a golpe de cincel tenía un precio fijado. En una economía familiar donde cada peseta contaba y los jornales del campo apenas daban para subsistir, redactar una lápida era también un auténtico ejercicio de ajuste presupuestario.
Vamos, lo que venía a ser un telegrama pero en formato epitafio.
Había que condensar el dolor, el nombre y el recuerdo en el menor espacio y con el menor número de caracteres posible. Abreviar, suprimir letras redundantes, juntar palabras o recurrir a fórmulas telegráficas no era solo fruto de una escolarización precaria; era, muchas veces, la única forma de que la cuenta del picapedrero no se disparase. Cada letra que se omitía era un gasto menos; cada golpe de puntero contaba.
Ustedes quédense con la versión que mejor les venga.
Quizás sea por tema de transcripción oral básica o por cuestión puramente económica. O quizás ambas.
Esto sí que es un misterio a resolver.
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domingo, 6 de septiembre de 2026 / Comentarios desactivados en Lo que una lápida de Matillas cuenta mejor que mil libros de historia / Por Equipo Matillas.org
No dejes que la realidad te estropee el momento
Vivir un eclipse de sol en Matillas es algo inolvidable, pero queríamos la postal adecuada.
Para que lo fuera, no podía faltar la silueta de nuestra iglesia en pie, como siempre debió ser.
Por unos minutos, el cielo se oscurece, el tiempo se detiene y en Matillas todo vuelve a su sitio.
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miércoles, 26 de agosto de 2026 / Comentarios desactivados en No dejes que la realidad te estropee el momento / Por Equipo Matillas.org
El día que nos despertó un ES-Alert

Tal día como un 12 de agosto de 2026, a las diez y media en punto de la mañana, la tranquilidad habitual de Matillas saltó por los aires. De pronto, los teléfonos móviles de todos los vecinos empezaron a gritar al unísono con un pitido estridente e imposible de silenciar.
Para buena parte del pueblo era el bautismo de fuego con el protocolo ES-Alert.
Muchos se quedaron mirando la pantalla sin entender qué demonios ocurría: un triángulo rojo de advertencia, el rótulo de Alerta de Protección Civil y un texto que bloqueaba el teléfono exigiendo ser aceptado. Entre el susto y la perplejidad, más de uno pensó si se trataba de una catástrofe inminente, una avería general o vete-a-saber-qué.
Pero nada de eso. La «emergencia» era que estábamos en el día del eclipse.
Y como parece que desde allí arriba nos ven a todos como a críos pequeños a los que hay que recordarles cómo atarse los cordones, el mensaje recopilaba un catecismo de recomendaciones paternalistas. Solo faltó que nos mandaran llevar la rebequita por si refrescaba.
Esa manía tan institucional de considerar a la ciudadanía incapaz de usar el sentido común, tratándonos como a escolares en su primera excursión al campo.
Ante el cataclismo que algunos habían profetizado sobre el colapso de las carreteras y la debacle mundial, la administración prefirió curarse en salud y poner diez capas de venda antes de que existiera el más mínimo rasguño.
Afortunadamente, como suele ocurrir cuando las cosas se dejan al criterio de la gente normal, el día discurrió con absoluta normalidad y civismo.
El eclipse llegó, la Luna tapó al Sol, la luz se volvió mágica por unos minutos y el mundo siguió girando.
Eso sí: el respingo que nos dio a todos el móvil a las 10:30 de la mañana todavía se recuerda.
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martes, 25 de agosto de 2026 / Comentarios desactivados en El día que nos despertó un ES-Alert / Por Equipo Matillas.org
Los «postcréditos» del eclipse:el espectáculo no acabó con el fin del eclipse

Este agosto vivimos un momento de esos que quedan grabados en la memoria.
La expectación por el eclipse solar era máxima, y así lo demostró la multitud que nos congregamos en Matillas la Vieja esperando el minuto exacto en que el día se convertiría en noche.
El eclipse llegó, vio y venció.
Cumplió con creces y desató los silencios y los aplausos de rigor. Y fue justo cuando se reiluminó el cielo parecía que todo había acabado y que tocaba plegar bártulos, recoger sillas y trastos y poner rumbo de vuelta a casa.
Lo lógico era pensar que la función había terminado. Pero el espectáculo continuaba y nos sorprendieron los postcréditos.
Quienes se quedaron un rato más pudieron comprobar que la naturaleza guardaba un segundo acto magnífico.
A medida que el sol continuaba su descenso hacia el horizonte y la silueta de la luna todavía le mordía un costado, la luz del atardecer sobre los cerros y los campos adquirió una tonalidad insólita, casi metálica, mezclando los naranjas del ocaso con sombras extrañamente afiladas.
Seguramente el verdadero final no fue el punto álgido de la sombra, sino ver cómo esa media luna encendida de sol se escondía poco a poco tras el perfil de las montañas, regalando un crepúsculo que difícilmente volveremos a ver en muchos años.
Por eso, en los grandes acontecimientos (igual que en las películas), nunca hay que tener prisa por levantarse de la butaca. Siempre conviene quedarse hasta que terminen de pasar las letras y se enciendan las luces de la sala; quien espera al final de los créditos, casi siempre se lleva la mejor sorpresa.
Por cierto, en breve os traeremos la crónica con las impresiones, detalles y fotografías del ambiente del eclipse. ¡Atentos a matillas.org!
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domingo, 23 de agosto de 2026 / Comentarios desactivados en Los «postcréditos» del eclipse:el espectáculo no acabó con el fin del eclipse / Por Equipo Matillas.org
¿Quién dice que no teníamos murales en Matillas?

Hace un tiempo publicamos un artículo donde hablábamos de las iniciativas artísticas de «Pon guapo Jadraque«, donde el arte urbano le daba una nueva vida a fachadas y rincones que antes pasaban desapercibidos. En ese momento, más de uno pensamos: ¿Y en Matillas qué? ¿Por qué aquí no tenemos esas cosas?
Pues bien, nos toca morder de la lengua… ¡porque resulta que sí tenemos un mural! Y además, uno espectacular.
Un tesoro escondido en una propiedad privada
A veces las prisas o el ir siempre por los mismos caminos nos hacen perder el detalle de lo que nos rodea.
Explorando un poco los rincones de Matillas, nos hemos topado con esta grata sorpresa: un impresionante mural que recrea un paisaje con un árbol solitario recortado contra un atardecer de colores intensos, encajado a la perfección en la puerta de una nave.
A diferencia de los proyectos institucionales de otros municipios, este no cuenta con subvenciones ni grandes inauguraciones: es una iniciativa puramente privada, el capricho artístico de un vecino que ha decidido darle color y vida a su propiedad. El contraste de la pintura viva con el entorno es, sencillamente, una maravilla visual.

El juego del verano: Encuentra el mural (pero con respeto)
Como sabemos que os va a picar la curiosidad, os proponemos un reto para estos días de buen tiempo: animaros a dar un paseo por el pueblo y descubrir por vosotros mismos dónde está escondido. Es una excusa perfecta para estirar las piernas y mirar Matillas con otros ojos.
Eso sí, desde aquí hacemos una llamada obligatoria al civismo y al respeto:
- No invadáis la propiedad privada: El mural se encuentra dentro de una finca particular. No hace falta colarse, ni saltar, ni molestar a nadie para verlo.
- Disfrutadlo desde la distancia: Se aprecia y se fotografía perfectamente desde el espacio público y los caminos colindantes.
La belleza del arte rural está en cómo se integra con el paisaje cotidiano. Así que ya sabéis: la próxima vez que alguien os diga que en Matillas nos falta color, ya tenéis un argumento de peso para decir que aquí nos sobra el arte.
¡Feliz búsqueda!
Recordad respetar siempre el descanso y la privacidad de los vecinos
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domingo, 21 de junio de 2026 / Comentarios desactivados en ¿Quién dice que no teníamos murales en Matillas? / Por Equipo Matillas.org
Jadraque quería llenarse de murales, pero los artistas grafiteros dicen que perderían dinero con cada grafiti

El Ayuntamiento de Jadraque convocó la segunda edición de su concurso de arte urbano “Pon Guapo Jadraque”. El objetivo, sobre el papel, era intachable: adecentar y embellecer muros del pueblo que presentaban un aspecto bastante deteriorado (superficies irregulares, parches y grafitis viejos), concretamente en el entorno de la Iglesia de San Juan Bautista y en la Plaza de Toros.
Hasta aquí, todo bien. El problema —y donde saltó la chispa de la polémica en algún medio especializado como Gràffica y en las redes sociales— llegó al echar cuentas y leer la letra pequeña de las bases.
Las cuentas no salen: ¿Arte a cualquier precio?
La convocatoria ofrecía dos premios: 800 euros para el muro principal (de unos 80 metros cuadrados al lado de la iglesia) y 400 euros para el secundario, además de una ayuda de 10 euros por metro cuadrado para materiales.
Hagamos números: los profesionales muralistas dicen que para el muro grande, entre premio y materiales, la cosa se ponía en unos 1.600 euros brutos. Argumentan que un pintor profesional de brocha gorda, solo por sanear, preparar la pared y dar el color de fondo a una superficie de ese tamaño, ya pide entre 1.000 y 1.500 euros.
La crítica de algunos artistas ha sido clara: Por el precio que cuesta el mantenimiento técnico básico de un muro, se quería que un artista les hiciese un diseño original (entregando bocetos previos gratis), preparara la pared y ejecutara una obra de arte. Vamos, lo que ellos dicen es que sería un «dos por uno» a costa de la precariedad de los creadores.
Las redes sociales se llenaron de comentarios indignados de diseñadores y muralistas que recordaban que «los artistas no viven del aire» y que las instituciones públicas deberían ser las primeras en dignificar los oficios y no en devaluar el trabajo creativo.
Para colmo de restricciones, comentan que el concurso venía con una temática cerrada e institucional, obligando a que la zona de la plaza de toros versara sobre la tauromaquia y el campo bravo. Esta cuestión escamó a cierto sector de los profesionales, por las trabas y las condicionantes a la libertad creativa de los artistas.
El resultado ya está en las calles
A pesar del revuelo, de las quejas de diseñadores y del boicot que pedían muchos, los concursos siempre encuentran quien los responda. Unos dicen que por la necesidad de currículum de los más jóvenes, otros que por puro amor al arte, y algunos, comentaban en las redes que «esto parece más para que pinten los chavales del pueblo y se ganen un dinerillo más que para profesionales».

Sea como fuere, el Ayuntamiento de Jadraque acaba de anunciar el fin de la primera fase. El primer premio ya luce terminado junto a la Iglesia de San Juan Bautista. La obra es de José Enrique Ragel y lleva por título “La memoria del pueblo – Golondrinas vuelven a casa”, un emotivo homenaje a las raíces locales y a los que regresan al municipio. Según ha informado el consistorio, la próxima semana comenzará la ejecución del segundo mural, “Dehesa brava”, a cargo de David Téllez, en los aledaños de la Plaza de Toros.
El debate está abierto
Siempre es motivo de alegría que las calles de los pueblos se llenen de color y de motivos que homenajeen nuestra historia y nuestras gentes; el resultado visual, desde luego, salta a la vista que es bonito. Pero una cosa no quita la otra: las cosas tienen su precio y hay que pagarlas por lo que valen.
No podemos pretender que la cultura sea siempre la hermana pobre a la que se le pide el esfuerzo a cambio de «visibilidad» o de un premio que no cubre ni los aperos.
Veremos cómo envejecen las golondrinas de Jadraque, pero ojalá para la tercera edición, el presupuesto esté a la altura del arte que nuestros pueblos merecen.
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martes, 9 de junio de 2026 / Comentarios desactivados en Jadraque quería llenarse de murales, pero los artistas grafiteros dicen que perderían dinero con cada grafiti / Por Equipo Matillas.org
La patrulla ovina viene a salvar a Matillas de las malas hierbas

A estas alturas de la película, todos conocemos cómo se las gasta la primavera en Matillas.
Lo que empieza como una estampa idílica de un verde rabioso, termina convirtiéndose —si nadie lo remedia— en una letanía salvaje de malas hierbas campando a sus anchas por cada esquina. Sin embargo, este año la historia ha dado un giro de guion inesperado y, para qué engañarnos, de lo más efectivo:

No busquen desbrozadoras de gasolina ni brigadas municipales. Esta vez, los refuerzos han llegado con cuatro patas y mucha lana. La patrulla ovina ha tomado el mando y se ha propuesto dejar el pueblo en un estado óptimo de revista:

Se trata de una simbiosis de las de toda la vida, pero que a veces se nos olvida lo bien que funciona: las ovejas encuentran pasto fresco y abundante, y nosotros, a cambio, nos libramos de la selva urbana que suele amenazar con devorar los caminos. Es el equilibrio perfecto.
Un antes y un después en nuestros barrios
Aunque es cierto que todavía no han pasado por todos los rincones del pueblo (tiempo al tiempo), los resultados ya saltan a la vista:
- Los Pozos: Da gusto verlo. Lo que antes era un terreno entregado a la suerte de la maleza, ahora luce una «moqueta» natural envidiable.
- El camino de la Estación (también en los Pozos): Ha vuelto a la vida. Se acabó el ir sorteando cardos; ahora el paseo es despejado y transitable.
- Los taludes de la carretera: Lucen espléndidos, limpios y despejados, como hacía tiempo que no se veían.

Es curioso cómo algo tan tradicional como el pastoreo se ha convertido en la solución más moderna y sostenible para el mantenimiento de nuestro entorno. Estas «podadoras animales» no solo son eficientes, sino que además no contaminan y abonan el terreno mientras trabajan.
En definitiva, que Matillas y las ovejas se han puesto de acuerdo para hacer que nuestro pueblo luzca esplendoroso (y más limpio). Quizás no hayan venido exactamente a salvar el mundo, pero desde luego han salvado nuestra primavera de convertirse en un matorral indomable.
¡Bienvenidas sean!
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lunes, 27 de abril de 2026 / Comentarios desactivados en La patrulla ovina viene a salvar a Matillas de las malas hierbas / Por Equipo Matillas.org
Si pudieras viajar en el tiempo, ¿qué rincón de Matillas visitarías?

Si a alguien le van los viajes en el tiempo y todas esas historias de ciencia ficción, seguramente habrá fantaseado alguna vez con retroceder el reloj. Si quisieras vivir en tiempos antiguos, la pregunta es obligada: ¿en qué momento exacto te gustaría estar en Matillas?
Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, estamos intentando darle una nueva vida a esos edificios o a esos momentos que se perdieron en el tiempo. No es solo por nostalgia; es que para no olvidar quiénes somos, es fundamental recordar nuestro pasado y de dónde venimos.
A nosotros, personalmente, nos encantaría aparecer en aquella época en la que Matillas era un referente industrial en Guadalajara. Nos gustaría ver con nuestros propios ojos el pueblo y la fábrica en su máximo esplendor, cuando el trasiego de gente, el sonido del progreso y la actividad diaria marcaban un ritmo envidiable en toda la comarca.
De momento, como todavía no hemos dado con la truco de la teletransportación temporal, nos conformamos con reconstruir retazos de nuestra memoria visual.
Un ejemplo es el Hotel del Director, un edificio del que apenas nos acordamos pero que fue pieza clave en el paisaje Matillas. Virtualmente hoy podemos verlo con una nitidez que el tiempo nos ha robado, tal y como permanecen en el recuerdo de los más veteranos:

La original nos la envió Marifé hace un tiempo:

Esta nuestra forma de mantener viva la llama de lo que fuimos. Pero ahora te toca a ti…
¿Si pudieras viajar en el tiempo, dónde te gustaría estar en Matillas?
¡Cuéntanos tu momento favorito en los comentarios o en nuestras redes!
Y si tienes alguna foto antigua que quieres darle vida, compártela e intentaremos revivirla.
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lunes, 20 de abril de 2026 / Comentarios desactivados en Si pudieras viajar en el tiempo, ¿qué rincón de Matillas visitarías? / Por Equipo Matillas.org




