
Lo primero de todo: disculpas.
A todas las personas que se hayan podido sentir ofendidas por el artículo publicado a principios de esta semana.
Nunca fue nuestra intención herir sensibilidades ni señalar a nadie. Nos dejamos llevar por conclusiones precipitadas y, la verdad, metimos la pata hasta el fondo.
Vamos al tema:
Hace unos días publicamos un artículo con una foto tomada en 2010 en Mandayona. En esa imagen se anunciaba una futura promoción de cuatro apartamentos de una habitación y un dúplex.
Quince años después, quisimos preguntarnos qué habría pasado con aquel proyecto: ¿se habrían construido las viviendas? ¿seguiría en pie el edificio antiguo? ¿se reconvertiría en peña? o ¿quizá solo quedaría un solar vacío?
La realidad era que, tras década y media, allí solo quedaba el solar. Nada se había levantado.
A partir de ahí hicimos una reflexión (quizá demasiado rápida) sobre los efectos de la burbuja inmobiliaria en nuestros pueblos y cómo algunas promociones quedaron en el camino tras la crisis de 2008. Para nosotros era un ejemplo de su tiempo, un símbolo de aquellos tropiezos inmobiliarios de principios de siglo.
Eso era todo. Curiosidad, pura y dura. Ni morbo, ni sarcasmo, ni ganas de molestar.
Sin embargo, hoy hemos recibido un mensaje privado que nos heló la sangre: “El artículo de Mandayona… salvo error por mi parte creo que el proyecto se paró debido a la enfermedad que terminó con el fallecimiento de la persona que era la promotora.”
En ese momento solo pudimos pensar: tierra, trágame.
Nos pasamos de frenada, sin darnos cuenta de que detrás de ese proyecto había una historia humana, mucho más delicada de lo que jamás imaginamos.
Por respeto, consideración y miramiento, hemos decidido retirar los artículos relacionados. Sentimos de corazón si alguien se sintió molesto. No era nuestra intención y lo lamentamos profundamente.
Gracias por vuestra comprensión. Seguramente este no será el último error en Matillas.org, por mucho que nos pese. Equivocarse es humano; aprender de ello, necesario.
(45)