Artículos guardados en la Categoría ‘Historia(s)’:

Todo lo que quiso saber sobre el escudo de Matillas y nunca se atrevió a preguntar

Como decíamos ayer…

Para los más rezagados les recordamos que Matillas tiene Escudo de Armas propio desde Junio de 2005. En estas páginas ya hicimos un seguimiento del proceso, basado en hipótesis y en conjeturas más que en datos veraces (aunque una cosa no quite la otra). Eso sí, muy errados no íbamos:

  • Matillas ya tiene escudo Oficial
  • Presentamos el escudo definitivo de Matillas
  • ¿Y a qué viene todo éste artículo ahora?
    Sencillamente porque nos han facilitado el informe presentado a la Consejería de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha para la aprobación del escudo de armas de Matillas. Y nosotros, lo publicamos para que todo aquel que quiera consultarlo. El informe ha sido realizado por D. Antonio Herrera Casado y D.Antonio Ortiz, autores asimismo del libro Heráldica Municipal de Guadalajara.

    El escudo se explica por si mismo:

    “Escudo español, medio cortado y partido; primero cuartelado en sotuer, 1º y 4º de sinople con una banda de gules perfilada de oro, 2º y 3º de oro con la leyenda “Ave María Gratia Plena”, que es Mendoza; segundo de azur, con tres flores de lis de oro, bien ordenadas que es uno de los emblemas de La Cerda; tercero de sinople con una chimenea de plata, mazonada de sable, es campaña unas ondas de azur y plata. Al timbre, corona real cerrada”.

    Aunque dicen que una imagen vale más mil palabras:

    Escudo de Matillas

    Y ahora vamos a la enjundia, resumiendo en trazos gruesos y con palabras nuestras:

    La mitad derecha del emblema alude a las raíces históricas de Matillas. Matillas estuvo históricamente vinculada al señorío de Jadraque, y por ello comparte las armas de sus señores: los Marqués de Cenete y Conde del Cid y la saga de los Mendoza.
    La mitad izquierda alude a la chimenea de la fábrica de cementos El León. La fabrica de El León fue impulsora del desarrollo del Matillas del siglo XX y se ha convertido en el emblema de Matillas en la comarca. Se completa la escena con recursos al río Henares.

    Nota: Si desean consultar el informe completo, pueden descargarlo en PDF. En él encontrarán todas las raíces emocionales del escudo de Matillas. (En caso de no funcionar el enlace, podemos facilitárselo por correo).

    ¿Dónde consultar los documentos sobre la oficialidad del escudo?
    Haciendo un poco de memoria, el escudo viene refrendado por la orden de la Consejería de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha. El edicto, con fecha 01-06-2005, fue publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha de fecha 10/06/2005, exactamente en el D.O.C.M Num, 116, paginas 11867 y 11868. Por supuesto, su consulta es gratuita y es accesible por Internet en el siguiente enlace.
    Si hubiera algún problema con la consulta, visiten la página del DOCM.

    (37)

    miércoles, 10 de enero de 2007 / Comentarios desactivados en Todo lo que quiso saber sobre el escudo de Matillas y nunca se atrevió a preguntar / Por Equipo Matillas.org




    Arqueología de Matillas: Pinotes

     Pinote grande

    Seguramente por este nombre poca gente los conocerá. Ahora bien, si les ponemos una foto sabrán de lo que les hablamos. Los pinotes son unas estructuras verticales y con forma de monolito o obeslico de metro y medio, fabricadas de hormigón o cemento, que sirven para delimitar lindes, territorios y propiedades. Los pinotes (que podemos llamar también mojones) pueden estar realizados de forma mucho más tradicional, con piedras apiladas una sobre otra, especialmente en terreno agrícola. Con los pinotes no hacía falta poner vallas al campo, tan solo con trazar una línea desde los mojones se podía conocer el margen del terreno.

     Pinote mini

    Así por ejemplo, en época de mies, las cosechadoras tienen una marca real de hasta donde llegan sus terrenos. Su utilidad en la zona urbana era idéntica: disolver cualquier confusión en temas de lindes. De esta forma no hacía falta echar mano de los documentos de propiedad, con los mojones se sabía inmediatamente hasta donde llegan los terrenos de tu vecino. En Matillas encontramos los pinotes en los alrededores de la fábrica, al pie de la carretera de La Torre y en el Barrio de los Pozos. Datan de principios del siglo XX y están plenamente integrados en la arqueología urbana.

     Rollo

    Aunque es evidente su diferencia, podemos referenciar aquí los llamados rollos o picotas, presentes en bastantes pueblos de la geografía manchega (y castellana en general). En Matillas no tenemos constancia que existiera ninguno. Las picotas servían como aditamento patibulario para sancionar a los delincuentes. Los rollos jurisdiccionales (similares en su forma a las picotas) daban el estatus de villazgo y mostraban que el pueblo podía administrarse justicia por si mismo (tenían jurisdicción propia).
    Volviendo al tema que nos ocupa, hoy día disponemos de herramientas más modernas para la certificación catastral, como el Sigpac. El Sigpac es un sistema de información geográfica del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y sirve como un sistema de identificación de parcelas agrícolas por medio de ortofotos y datos catastrales. Su siglas vienen de Sistema de Información Geográfica de la Política Agraria Común. Su consulta es gratuita por Internet.
    En pleno siglo XXI, y a pesar su utilidad agrícola, los mojones en terreno urbano han quedado como algo pintoresco, cuya finalidad es bastante relativa, a no ser la de poder afilar los cuchillos de vez en cuando…

    (56)

    martes, 31 de octubre de 2006 / Comentarios desactivados en Arqueología de Matillas: Pinotes / Por Equipo Matillas.org




    Historias del Ferrocarril: Monasterio de Ovila

    Podríamos empezar una nueva sección en Matillas.org. La llamaríamos “Historias del Ferrocarril”. En ella recogeríamos los episodios más curiosos o importantes en los que ha participado nuestra estación. Sin embargo, como somos muy dados a empezar secciones y luego tan solo publicar un par de artículos, preferimos recogerla en a sección Historias y más adelante, si funciona, quizás le demos la importancia que se merece.

     William Randolph Hearst
    William Randolph Hearst

    “Erase una vez un norteamericano muy rico y muy poderoso. Su nombre era William Randolph Hearst y era el más importante magnate de la prensa de su país. El señor Hearst lo tenía todo lo que el dinero podía pagar. Sin embargo, sentía debilidad por algo que su país no le podía dar: monumentos, en especial de la vieja Europa. Su último capricho era conseguir una abadía cisterciense castellana. Con ese mensaje sus buscadores de tesoros rastrearon el terreno para localizar joyas y satisfacer el apetito ¿artístico? de su mentor. No tardaron en localizar su perita en dulce: el monasterio cisterciense de Ovila, cerca de Trillo. Sin embargo, el objetivo de Hearst no era solo comprar el monasterio, sino, desmontarlo piedra a piedra y reconstruirlo en su mansión de San Simeón, en California.

    Restos del Claustro de Ovila
    Restos del Claustro de Ovila

    Cuando los asalariados de Hearst localizaron el monasterio, vieron que presentaba un estado lamentable. Ahora eran poco más que unas ruinas. Fundado en el siglo XII, fue abandonado por la desamortización del siglo XIX. Sus joyas artísticas o fueron repartidas en las iglesias de los alrededores o habían sido robadas o malvendidas. El Estado se había hecho cargo del monasterio. Su interés por su conservación era nulo. En 1928 un vecino pagó al Estado 3.000 pesetas por el monasterio, quien en los albores del pelotazo inmobiliario, lo revendería a W. R. Hearst por 85.000 dólares. Aprovechando una situación política española bastante convulsa comenzó un expolio al que no le faltó tiempo. En tres meses, entre entre marzo y junio de 1931, la sala Capitular, el claustro medieval y la iglesia del Monasterio fueron desmontados y trasladados a Matillas, de aquí a Valencia, y de allí a América.

    Sala Capitular de Ovila
    Sala Capitular de Ovila

    El viaje fue largo. Los sillares llegaron al puerto San Francisco, donde la odisea del monasterio no había hecho más que comenzar. Los problemas legales hicieron que las piezas fueran dispersadas, deterioradas y olvidadas en los almacenes de la ciudad. Además, en plena recesión económica, a Hearst se le complicó sobremanera reconstruir el monasterio en California. Las ruinas le ocupaban muchísimo espacio en los almacenes y no le servían para nada. En 1941 donó las ruinas a la ciudad de San Francisco, pero los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial y el proyecto municipal de reconstruirlo y hacer un Museo de Arte Medieval entró en punto muerto. Tan solo se llegó a utilizar una portada manierista de la iglesia en una sala del De Young Museum del Golden Gate Park de San Francisco. Por otro lado, unos monjes californianos recompraron parte de las piedras y desde 1994 están reconstruyendo la sala Capitular de Ovila en Vina, California. Todavía no han concluido. El resto de las ruinas, tras siglos de historia, y como en las películas de Indiana Jones, dormitan acumulando polvo en unos almacenes de California.”

    FUENTES

    (27)

    miércoles, 18 de octubre de 2006 / Comentarios desactivados en Historias del Ferrocarril: Monasterio de Ovila / Por Equipo Matillas.org




    Matillas. Año 1929

    Cubierta libro

    Guadalajara, año 1929

    Imagínense: Matillas, años 20. En aquellos años, el turismo estaba en pañales. Es más, o no existía o no se llamaba así. Y mucho menos el turismo rural. Así las cosas, unos “abuelos” de Labordeta se aventuraron por Matillas para escribir su “Guia Arqueológica y de Turismo de la provincia de Guadalajara. [s.n.], 1929”. Los pioneros fueron Julián García Sáinz de Baranda (Juez de Primera Instancia de Guadalajara) y Luis Cordavias (Secretario de la Comisión Provincial de Monumentos). El libro, publicado en 1929, recogía de cada pueblo de Guadalajara “todo lo artístico e interesante que encierra esta provincia en su Alcarria, Campiña y Sierra”. Así, pueblo a pueblo, hilvanaban la orografía alcarreña. En lo que nos atañe, relata de Matillas:

    “Lugar del partido de Sigüenza y estación del ferrocarril de Madrid a Barcelona, fundada en alto, en ladera. Tiene en la actualidad 340 habitantes y dista de Sigüenza 30 kilómetros y 60 de Guadalajara, Arranca de ella una carretera derivación de la de Sigüenza a Brihuega, en Mandayona.
    Perteneció a la jurisdicción de la villa de Jadraque y al Señorío de la casa del Infantado, y en lo eclesiástico a la diócesis de Sigüenza.
    La iglesia tiene la advocación de Nuestra Señora de la Blanca, sin que encierre nada digno de mención.
    En la guerra Sucesión, en las inmediaciones de Matillas, se dió una sangrienta batalla, prólogo de las de Villaviciosa y Brihuega. Cerca del lugar se han descubierto ruinas romanas y mosaicos curiosos, que indican la existencia de alguna población o villas romanas.
    Hoy es conocida por una magnífica fábrica de portland artifciail, construída junto al ferrocarril por una Sociedad inglesa”

    Siguiendo con la curiosidad de todo ratón biblioteca que se precie, leemos que Cendejas de La Torre tenía el doble de habitantes que Matillas (694 hab.). Además de ella resalta su iglesia reedificada en 1773 y sus restos íberos. De Villaseca indica que “en su iglesia hay un altar muy antiguo (…) de principios del siglo XVI”.

    Aunque el documento resulta bastante anecdótico, es interesante en cuanto a la visión que un viajero de los años 20 se podría encontrar de Matillas. Si desean ampliar la información, sepan que la consulta del documento es gratuita vía Internet gracias a la UCLM. Más información haciendo click aquí

    (27)

    martes, 10 de octubre de 2006 / Comentarios desactivados en Matillas. Año 1929 / Por Equipo Matillas.org




    La Historia de Matillas en 100 palabras

    100 palabras de Matillas
    100 palabras saben a poco

    Matillas está situada en el Valle de Henares al pie de la antigua vía romana que conectaba Mérida y Zaragoza. Los restos romanos encontrados en los alrededores atestiguan sus orígenes históricos. En la Edad Media y tras pertenecer a Atienza, pasó a la jurisdicción de Jadraque. Fue propiedad de los Señoríos de Carrillo y del siglo XVI al XIX a los Señores de Mendoza. El pueblo original de Matillas, situado en un otero fue abandonado en los años 40 para crear uno nuevo a los pies de la fábrica de Cemento El León, que cerraría a finales de los 80.
    (Punto y seguido.)
    Nota: Les ha sabido a poco? Sepan que siempre podrán consultar muchísima más información en la página de la historia de Matillas.org

    (43)

    jueves, 20 de julio de 2006 / Comentarios desactivados en La Historia de Matillas en 100 palabras / Por Equipo Matillas.org